juanitorisuelorente -

lunes, 2 de abril de 2012

EL OTRO HIJO



















Se agota el silencio de no  decir
la boca es mía. Tus hechos endurecieron
mi boca de callarse, empeñados en romper
todo lo que vive dicho. Pregúntame
qué hijo son hojas caídas, cual fruto
de cogerlo. Pregúntale si tanto amor
le deshace. Nadie soporta velas en la mano
toda tu noche, nadie abraza un amor
de aire. Ha de ser otra cosa. Tal vez
fuego en tus cenizas, gotas de agua
a tu sed de vida. O quizás muro,
hombro, almohada, donde darte golpes.

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