juanitorisuelorente -

martes, 23 de agosto de 2016

DE PÁJAROS

(Imagen de la red)






















Hola, adiós,
y dos besos que respiro,

el mar azul de las piedras,
la linea blanca al amanecer,
o una nube.

La sangre como los árboles,
los sueños elevándose,
los pájaros en el oído,
los labios hasta tus ojos,

y pronto me despierta
la vida en otra parte,

allí donde la luna.


lunes, 22 de agosto de 2016

INEVITABLE ALUD DE SER (Soneto)

(Imagen de la red)















Muy poco a poco crece un solitario,
le basta ser fugaz entre la gente,
sentirse de su vida un poco ausente,
y vagabundear casi de diario.

Estar ligado a un vínculo contrario,
solo pensar en ser muy diferente,
de todo cuánto viva disidente,
cualquier tema importante secundario.

Es aquel que a su niño se encamina,
ve la luz de debajo de una losa,
sigue, a pesar del rol en que se obstina,

buscando lo distinto en otra cosa,
aquel que está apoyado en una esquina
y espera huir del tallo hacia la rosa.


sábado, 20 de agosto de 2016

NADA/R

(Imagen de la red)

















Lo más serio de un amor de verdad
es su enfado.
Su línea tan delgada
ata y ata nudos
a ni una sola vez más. Grita
y sube por las paredes
sigues igual,
y me tienes harta.
Todo al agua y con visos de pez.
La rabia hunde estar bien
pero sigue a flote

porque se (es) nada.

viernes, 19 de agosto de 2016

COPLILLAS AL MUERTO ANDANTE

(Imagen de la red)























Pasó el tiempo de delante,
el que solo era mañana,
el que del quehacer emana,
siempre del hoy aspirante.
Ahora es un muerto andante,
un pedigüeño usurero,
y si hago ya es sin esmero,
no quiero.

Ahora con buena boca,
en los ojos solo el precio,
a atrapar al primer necio
que ni al hambre así sofoca.
Aunque sea lo que toca
y haga cosas casi a cero
yo no me tiro al albero,
no quiero.

¡Ay, aquel tan detallista!
Motor de la inspiración,
con la justa aportación
y la espera a años vista.
¡Qué cambio, Dios nos asista!
El edén del farfullero,
ser maestro jornalero
no quiero.

Pero si la sangre aprieta
y la edad mira el abismo
para qué ser uno mismo
si el tiempo hace la maleta.
Uno nace con la veta
y la rindo al porculero,
pero quitarme el sombrero
no quiero.



jueves, 18 de agosto de 2016

PREFACIO

(Imagen de la red)













No me desvela qué busca la tarde
vestida de horizontes a la espera,
en la distancia un nuevo hacia ti arde,
un beso, una mirada o su quimera.

No hay orden ni lugar que me acobarde,
siempre es la solitaria voz cualquiera,
bajo el sol en la sombra que nos guarde,
la que llena de luz tanta barrera.

Como si no existiera nada nuestro,
ni la vida que tiene otro sentido,
por cada calle estrecha voy despacio

y a tus raíces blancas fiel me muestro
solo haciendo de amor un leve ruido,
así a veces me mezo en su prefacio.


CARENCIA

(Imagen de la red)













CARENCIA (Te echo

de menos). Hoy ando
a nada en sí, y sí. Camino
por mí, en ti. Apenas -solo-,
refugio al fin. Así, entonces,
por ir lejos, y aquí. Pensando saber,
vivir, voy, y adonde. (Vuelvo
a echarte de menos).

Te quiero, es decir.

lunes, 15 de agosto de 2016

INOCENCIA

(Imagen de la red)



















Se desordena el ahora,
todo lo que viene después,
y ya no se puede hacer nada.
La vida cuenta donde vive
y no distingue las señales
de dar por hecho y estar seguro,
y qué decir de ser lo único.
Así llega otro mundo que ver,
otro ser donde se es,
y ya no se puede hacer nada.
Al recorrer a media voz
el futuro conocido
cuantas cosas caen encima
con estupor, cuando dice,
escucha tembloroso la parte
más ajena e irrefrenable.
Basta lo que siempre se ha deseado,
humedecer la mirada precisa,
y ya no se puede hacer nada.
Se va encontrando en pequeñas dosis
al silencio, al azar
a alguien caminando,
una rama caída, un volver a mirar
un gesto, una mano helada,
un sueño por dentro, la vida de verdad,
y no, ya no,

ya no se puede hacer nada.

domingo, 14 de agosto de 2016

TAL VEZ

(Imagen de la red)

















No es fácil.
Las lunas que se evitan,
el espacio limitado,
mirar el reloj,
que esté la gente en calma,
buscar algún rumbo medio ciego,
un nubarrón,
disparar con silenciador,
morir unos segundos...
Y no es fácil.
Hay besos donde no estamos nunca
-a bocajarro, desde luego-,
y escuchas a los pezones
por la parte apasionada,
hay cuerpos volcados
por lo más sagrado con la tibia excusa
de que uno no quiso, y todo
es un mar de palabras.
Así que no es fácil.
En la luz no entramos nunca
y no podemos ir muy lejos,
tiene ojeras la injusticia,
no se raja una camisa
ni el hambre es transparente,
tan sobrio el deseo
como exaltado el cambio de opinión,
y en eso estamos de acuerdo:
nada que defender
con el alma a solas.
Aprendo de ti
demasiado deprisa
y cada vez es menos fácil.
Cuando hay un confuso traqueteo
una mano intenta lo que quiero
y no se anda ni a la inversa,
y se bebe todo
por última vez,

cada vez.

OCHO POEMAS DE UN DÍA DE PLAYA




















(1)
La distancia se acorta,
y se alarga,
porque en mi corazón
todo es distancia,
aunque verde vea su azul.

A todo mar
                    todo beso,
respirarle, y a tu boca,
desnudar sus olas
                    sin soltar tu mano,
dejar mis huellas en su piel
derramado en tus ojos,
            en el mar que a cada instante
te acerca.

(2)
La tierra se mueve. Y marea.
Yo ruedo en el agua gris,
sin una ola,
por una lengua al mar
llena de peces.

(3)
Ya huele a sombra,
a cuerpo impreso,
a mirar el azul o cerrar
los ojos a la arena. Ya huele
a girar la desnudez
donde nadie mira, desnudo,
donde el sueño niega
que existió
si en el espejo ya pasea
la memoria
justo donde empieza su ausencia.

(4)
El mar afrenta,
lucha contra nosotros,
construye un muro
y con una bandera roja en la boca
defiende la linde.
Yo le miro descalzo,
afirmo mi huella
y huyo a tu voz
que late en mi oído.

(5)
El sol arde, y sobre la arena
que arde
la llama está fría,
como dicha que vive
la viva cruz
de la muerte del agua.

(6)
Los peces nadan en la mesa,
pescarlos es cuestión de equidad.

Merecen palabras a la boca
y alguna comparación.

En su irrealidad
ofrecen pedacitos de alma
de ocasión, la gloria del día.

(7)
El día se fue sin atadura,
íntimamente a su desolación.
Amado queda escrito,
y olvidado avanza a su adentro.
Belleza incompleta que dora
el descanso de ser,
por la rapidez no estuve
paseando para quedarme.

(8)
No hay olvido
que yo no haga pensar.

Así no te aleja la mirada,
ni queda un instante roto

que finja volver.

viernes, 12 de agosto de 2016

PRIMAVERAS EN LA NIEVE (Romance)

(Imagen de la red)













Para el amor soy un niño,
me respingo ante su mesa,
y alguien me dijo una vez
que crecer es lo que cuenta.
En los cielos inmaduros
no se eleva la cometa
si ya nadie juega solo
con canciones de leyenda.
No acabar de girasol
ni tampoco siendo estrella
en un quieto caminar
hacia mundos sin esencia,
que no es tenerlo a la mano
lo que siente su grandeza
si no se ahonda en su seno
con el corazón a cuestas.
Ser inocente o culpable
y no juez en la pelea,
ser galán en la aventura
y de barro hasta las cejas,
nunca ser espectador
y soñar donde otros llegan.
Por los relojes del tiempo
yo gire en las horas muertas
con un ritmo acomodado,
sin salir de las aceras,
nunca levantando polvo
al vibrar entre las piedras.
¡Primaveras en la nieve,
forcejeos de luz ciega,
las cenizas de la vida,
ríos en la noche negra!
En el cuerpo el esplendor
por los posos de la tierra,
esos cielos invertidos
donde nada más se piensa,
demostrar ser el primero
con orgullo entre las piernas,
mientras yace lo que importa
si otra sangre no lo siembra,
la que fluye en la ternura
y a otro corazón asedia,
con las armas del instante,
del detalle y lo que besa:
desde la voz de la infancia
a toda flor de alma eterna.
¡Primaveras en la nieve,
el azul en la trastienda,
el amor sigue dormido

con la luna en la maleta!

jueves, 11 de agosto de 2016

POR QUÉ

(Imagen de la red)

















No hay sitio
por lugares de nadie
con instantes en cada esquina.
No hay sitio
donde leer a solas
algunas sangres del alma
y menos de corazones
con amores de puntillas.
No hay sitio
donde beber una llaga
o comerte una sombra.
No hay sitio
que un verso celebre
ser voz de tu voz
en la ruina del respiro,
donde comparta el aire
por los cielos de la sed.
No hay sitio
donde apretar un pedazo infinito
de padecer, en una mano
que besa o una espalda
en su revés. No hay sitio
si sale la ciudad
donde huye la ternura,
y la lluvia rara vez
envuelve su secreto.
No hay sitio
donde matar la luz
si la noche es otra boca
que desuella la piedra.
No hay sitio
donde saciar la mudez
escuchando en la ceguera
a toda voz que pase.
No hay sitio encendido
que barra el universo
y siga bajo tierra diciendo:
no hay nadie y nada pregunta

por qué.

miércoles, 10 de agosto de 2016

EN CIERTO SENTIDO (Relatos cortos), EN LA TIENDA KINDLE DE AMAZON


























Ya puedes adquirir en la Tienda Kindle de Amazon el libro de relatos cortos En cierto sentido de Juan Risueño Lorente. Veintisiete relatos, más de 400 páginas, en los que la sensibilidad (A través del espejo...), la mística (Cosme...), la absurda o cruda realidad (Patas arriba..., La puta...) se dan la mano con la más pura esencia de la palabra, para rematar batiéndolo todo con el detective Juan Angulo, con cuatro relatos o visiones esperpénticas de un mundo decadente. No te lo puedes perder

https://www.amazon.es/cierto-sentido-Sergio-Torres-G%C3%A1mez-ebook/dp/B01K09A3ZC/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1470829924&sr=1-1&keywords=en+cierto+sentido

martes, 9 de agosto de 2016

EL AMOR, Y A LA PALABRA

(Imagen de la red)


















Naces caligrama. Tú en la palabra, la palabra en ti, en la hoja blanca.

Escribo tu piel de aquel día de miedo y brasa. De muñecas y aventura, de encontrarte tras las ramas. De abrazarte hasta morirme sintiendo mía tu alma, hasta hundirme en el abismo de tus lunas y tu garganta. Escribo tu pecho con mi cara apretada, girando y girando mundos con la lengua como una lapa. Luego escribo tu pelo con hilos de lluvia mansa, en las cejas nuestros nombres, y en los ojos lo que mata: las lanzas de la sangre que el corazón nos clava. Escribo en tu nariz apenas una raya en el agua, una hoja que se arquea y un punto en su atalaya. De par en par nacen tus labios como orillas de una playa, donde pasear por la arena o perdernos entre las cañas. Luego escribo tus brazos y tus manos en mi espalda, la desnudez oprimida y los latidos como mazas. Escribo en tus oídos que mi sangre entra en tu cara, que sube y baja del cielo con tu mano entre mis alas. Una letra en tu ombligo y más abajo una línea ancha, primero escribo a la estela y la espuma que levanta, luego al beso, al lamer el agua y el suspiro que te arranca, luego al sumergirme en el azul y al ahogarme en sus entrañas. Al fin escribo en tus piernas que ya está el mar en calma, que apretar la desnudez y los besos de otra raza es el placer más sublime que al amor se amuralla.

Ella y tú, y eres caligrama, tú en la palabra, la palabra en ti,

y mi voz descalza.

MÁS DE LO MISMO (Décima)

(Imagen de la red)
























El que bota la pelota
no percibe su desgracia,
ejemplo de democracia
que no acepta la derrota.
De la masa más devota
sus principios son la copia
de las voces en la inopia
que se aferran a un pasado
que no cambia su legado

y ya huele a fotocopia.

lunes, 8 de agosto de 2016

LA VIDA MISMA (Un relatillo)



















No se ponen de acuerdo. Una piensa una cosa y el otro otra. Si una dice pito el otro gorgorito.
Pero se llevan muy bien, los ratos que están bien. Y será porque se quieren, aunque ella jura y perjura que no, que no, que no, que no.
Casi tres años juntos, dos viéndose, pe

sábado, 6 de agosto de 2016

CAMINITO DEL REY





















Silencioso,
cavando su horizonte,
y conmigo adentro
por unas cuantas nubes
y calles
al temblor del viento,

con la voz suelta
por la lisura de sus pechos,
colgado de su piel universal
con la sangre en cruz
y los ojos tejiendo cada rincón
en cada salto.
Caminito de andamios
a pájaros
del verde ayer
que solo llevan a preguntar,
por su mitad retocada,
para qué la ida y la vuelta
al galope
por las ramas del horror.
Flotando
por sus besos de leche,
acodado con acento obediente,
suaviza sus balcones amargos
y florece al espejo del río,
todo lo que cada instante
germina
en su frescura reciente:
ese pan de sentido mudo,
y del Rey en su nombre
y otro milagro.


miércoles, 3 de agosto de 2016

DÉCIMAS DE MI SANGRE (SIEMPRE)

(Imagen de la red)


















SIEMPRE

(31)

Aquí no cabe el ahora
ni los sueños del pasado
sino el forzar a tu lado
el mañana que atesora.
La mirada delatora
o la mano cuando aprieta
llenan toda la maleta,
simbolizan lo que siento,
no cabe más sentimiento
ni más alma de poeta.

(32)
Es inútil y proclive
a que nunca halle reposo
si en lo verde de su acoso
por vencernos se desvive.
Tan celeste y en declive
por su piel bajo la tierra,
a no florecer se cierra
y aunque juegue con la luna
solo hay besos en la cuna

y a la misma muerte aterra.

domingo, 31 de julio de 2016

CALIGRAMA CON MI ROMANCE A SAN JUAN EVANGELISTA

(Caligrama de mi autoría)
























San Juan, de los doce apóstoles
tú fuiste en más relevante.
Discípulo del Bautista,
pasó Jesús una tarde
por la orilla del Jordán
y les dijo al señalarte:
"He ahí el cordero de Dios",
y jamás le abandonaste.
Junto a tu hermano Santiago
dejásteis solo a tu padre,
el trabajo acomodado,
toda la vida de antes,
sin cumplir los veinte años
de los doce formas parte,
promulgaste su palabra,
el misterio se hizo carne.
Te tuvo especial afecto,
Pedro y tú los dos puntales,
incluso en lo más difícil,
dar al mundo su mensaje.
San Juan, en la Santa Cena
diste la mejor imagen,
cuando Jesús os confiesa
que uno vais a entregarle
te reclinaste en su pecho:
"Señor, ¿quién es el culpable?".
Pedro tres veces le niega,
no hay en ti un gesto cobarde.
Al pie del monte Calvario,
ante el cuerpo agonizante,
tan solo su Madre y tú,
y de los demás no hay nadie.
En el último suspiro
a ti entrega lo más grande,
"Madre aquí tienes a tu hijo,
hijo aquí tienes a tu Madre".
María vivió en tu casa
como uno más de tu sangre,
y con inmensos cuidados,
y hasta en el último instante.
"Somos hijos de María",
todo cristiano proclame.
Y Jesús resucitó,
y en otra escena entrañable
solo tú lo ves de lejos:
¡Es el Señor!, les gritaste.
En ti el amor, la fe en Pedro,
de su doctrina el baluarte,
"Amaos unos a los otros",
es el mandamiento clave.
Nos dejaste tu evangelio,
el misterio se hizo carne.

BESOS

(Imagen de la red)


















Del brazo de tus ojos
me puedo morir, que lo sepas.
En la flor de tu mirar dulce
aprieto el tallo desnudo
y que la sangre llore
es otra calle al alma.
Seguir en el acaso es el brillo
que recorre el cielo que lleva
a la lluvia. De lunas
es el mar que navegamos,
clavada en el corazón la voz
de cada pupila.


INANE

(Imagen de la red)















Los pasos a la nada no se piensan,
no arriesgan la existencia, tan vacía,
anhelo sin objeto que se enfría
si vagando a su esencia no condensan.

Uno a otro a ese silencio hostil se prensan,
buscan ser nula voz del día a día,
no rinden al futuro pleitesía
ni al propio sacrificio recompensan.

Apenas como sangre que persigue
sensaciones de rostro interminable,
no hay ávida inquietud que les obligue

a porfiar más allá de lo probable,
su recorrer qué hacer solo consigue
que su buen tiempo sea irreparable.


sábado, 30 de julio de 2016

DÉCIMAS DE MI SANGRE - HOY

(Imagen de la red)





















HOY

(11)
Me hundo en la desesperanza
con todo el amor a flote,
le regalo así esta dote,
todo un canto a su añoranza.
A la mano que no alcanza
el corazón que le escribe,
no importa el no que recibe,
si está imposible la lucha,
lo que siente es lo que escucha,
junto al alma lo describe.

(12)
Me da frío este verano,
nunca estuvo el sol tan lejos,
no percibo sus reflejos,
me derrite ansiar su mano.
Lo recuerdo más humano
aunque siempre con tu ausencia,
éste es piel sin referencia,
sucesor en su guarida,
y la sombra merecida
ejecuta su sentencia.

(13)
Ni un mañana donde ir
al recuerdo de tus ojos,
y con qué pocos arrojos
cuando todo iba a morir.
Nunca supe conseguir
lo que a ti te reconforta,
esa irrealidad que importa:
una rosa muy temprana,
una nube muy lejana,
ver la lluvia que soporta.

(14)
Con el camino cerrado,
así se muere cualquiera,
ni la paciencia se esmera
si nada avanza a tu lado.
Con nuestro niño callado,
la inocencia todavía,
su continuidad es mía,
tú has tirado la toalla,
me escuchas, y tu alma calla,
ya nada es como sería.

(15)
Quiere desaparecer,
en la tierra tan inmerso,
no levanta el vuelo el verso
por los cielos sin hacer.
Cuando era hermoso romper
se detiene en sus errores
enterrando otros valores,
acechando a lo probable
el desierto miserable
con la muerte de las flores.

(16)
Nada es un lecho de rosas
ni abre cielos en la mano,
lo que sangra sigue en vano
siendo el alma de las cosas.
Atenazan como losas
el olvido de los besos,
no volver a sentir presos
esa furia de un abrazo,
todo roto de un zarpazo,
nada ya nos deja ilesos.

(17)
Llena la noche mi cielo,
desplegar sus hondas alas,
con su voz de verdes galas
y su brillo entre tu velo.
Voy de mares de tu pelo
a la sima de tu boca,
de tu cuerpo que trastoca
la más alta de mis dunas
a clavar en sus dos lunas
toda el ansia que desboca.

(18)
Aquí me quedaré solo,
cariño, cuando te vayas,
vagaré en mis atalayas
y aunque el dolor lo enarbolo
al caer la noche inmolo
la oquedad a tu esplendor,
y no caigo en el error
de tejer más la memoria,
aún grande es irrisoria,
soñarte es más tentador.

(19)
Mañana crece el ayer,
tú no estarás adelante,
para verte en un instante
es necesario volver.
Vas mañana a florecer,
yo me quedo en las esquinas
por las noches blanquecinas
que escriben tanto que anido,
mil poemas al oído
de la rosa y las espinas.

(20)
Voy camino a la ternura
por los cielos que respiras
con los ojos que me miras
y algún beso de locura.
Huyo de esta senda oscura
con mis pasos sin adonde
a tu cuerpo que responde,
que desnudo me acompaña,
ya tu ausencia no me daña
aunque el alma rota ronde.

(21)
Tengo la soledad llena
crepitando en lo desierto,
clavada en el universo
y abandonada en la arena.
Frente a espejos de la pena
con los marcos del pasado
respirando abandonado
de mi corazón de niño,
del amor hacia el cariño
y alejando más tu mano.

(22)
Oigo un grito en las cavernas
y de sus noches ahuyento
a un recuerdo de cemento,
surge el hambre entre las piernas.
Son estelas tan eternas
que vuelven a desnudarte,
ellas son el estandarte
que enarbola mi gemido,
en tu nunca sigo erguido
al sol de una sola parte.

(23)
Vuelo al alma de las olas,
al azul de su relente,
a perderme entre la gente
para estar contigo a solas.
Entre el mar de caracolas
y el mar verde en mi camino
nuestra voz cambia de sino
si va y viene su fragancia,
en el aire no hay distancia
cuando se ama otro destino.

(24)
Se desnuda el corazón,
así sale lo que quema,
el más hermoso poema
que atesora en la razón.
En pensarte está su don
en latir por tu latido,
en sangrar por lo prohibido
penetrando como dueño
por el cielo más pequeño
y volar por lo sentido.

(25)
Amanece en la hoja blanca,
sale el sol cuando te versa
si la línea fluye tersa
y en tu boca no embarranca.
Si en el quinto no se atranca
ya desciende hasta tu pecho,
se arrodilla ante su lecho
abrazando tu cintura,
lo demás solo se augura
si el poema ya está hecho.

(26)
Hoy todo te echa de menos
si el día pide mi mano,
si es savia con la que grano
y exige mis ojos plenos.
Es la luz y sus venenos,
darme y pedirme tu olvido,
suyo y ajeno al latido
que espera en un cuarto oscuro
a que salte pronto el muro
y abracemos su sonido.

(27)
En los ojos de la rosa,
por el verde de tu trino
vuelve el tallo a ser su trino,
en sus pétalos la losa.
¡Despertaba tan brillosa,
tan vestida de colores!,
su alegría eran mis flores,
siempre puerta hacia lo nuestro,
de las mañanas ancestro,
¿por qué paga mis errores?

(28)
Como caída del cielo
tu voz en la madrugada,
con tu varita de hada
en mi sol de caramelo.
El sueño de mi desvelo
atizando fiel la espera
con la esperanza de cera
a tu silencio de diosa,
y escribe otra noche briosa
tu luz verde en mi ceguera.

(29)
Final y principio en rojo,
el mar azul, el mar verde,
en la noche que ya muerde
a mañana con enojo.
Viajan los pies en remojo
a la raíz de la tierra,
al corazón que se aferra
y camina de la mano
de su espíritu gitano
a los aires de la sierra.

(30)
Siempre es difícil saber
sobre desiertos azules
por mucho amor que pulules
en la verdad del ayer.
Son los fantasmas de ser,
el temblor de no tenerte,
siempre pidiendo a la suerte
que un instante vagabundo
viva el beso más profundo
y un te quiero de la muerte.