juanitorisuelorente -

martes, 14 de agosto de 2012

ETERNO VIAJE















Acaricia mi cuerpo tu memoria
-días de sangre y carne-.
Vuelve a brotar en una espiga de horas
tu trigo de ardor infinito.

                                   Tiempo
que no ha matado el hambre,
desierto que cruzo bajo el calor a tu boca,
al olor de tu tierra húmeda,
saltando muros desde la nada, 

amor. Estás en mí hasta los huesos.
                                        El furor
de mis silencios aún te aguarda sin temblores.

2 comentarios:

  1. "El furor de los silencios" Qué buen final, Juan. Un abrazo.

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  2. Recuerdos de vino y rosas, llegados a la pendiente inabordable. Un abrazo Marcos

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