juanitorisuelorente -

domingo, 2 de diciembre de 2012

ESPERA

(Imagen de la red)

























Así ha ocurrido lo que no puede cambiar,
así ocurre lo que no cambia. Trotan
caballos al oído, la sangre hierve hasta
calmarse. Allí donde fuiste otras veces
está lo más lejos que has visto,  el dolor
te trae su gozo y sus nombres en silencios
que acuñan murmullos. Ahora te abrazas
al duelo prematuro y despedazas paisajes
como rostros únicos. Obra el tiempo
la nada con adobes que de ti se gastan:
instantes de deseos cautivos.

2 comentarios:

  1. Qué bueno y qué excelente final. Enhorabuena

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  2. La vida ya como un rostro único, ha de ser triste, sí. Un abrazo Marcos

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