Cuando escribo en tu cuerpo
-porque me dicta tu cuerpo-
Es decir, con los mismos versos,
con los mismos besos…
Cuando volvemos a oír
-porque sabemos oír-
los secretos del viento,
arcanos del tiempo…
y los ojos se cierran
-para ver lo que quieran,
para arder y hablar,
sentir y soñar,
salpicados
de pasados-
otra vez se derraman
los corazones,
sus sabias canciones
-silencios que hablan-.
me quito el sombrero ante este poema, Juan. Genial. Me ha encantado.
ResponderEliminarGracias Marcos. La verdad es que lo he tenido varios días a medias porque no veía el remate, y cuando lo veo aún le sigo dando vueltas. Un abrazo
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