juanitorisuelorente -

viernes, 1 de agosto de 2014

LIBERACIÓN

(Imagen de la red)




















No te fuiste realmente.

El adiós no vuelve

a tu sitio frío, pero

por ese nunca sigue todo el padecer.

Las sombras tienen su lado mudo,

y a ráfagas todos los idiomas

del grito. Ya no pregunto

si sería bueno recoser tu voz

a mi perdón siempre indeciso,

tu cuerpo aún enciende mi descuido,

pero luzco ya se pasará. No te has ido

realmente. Depender es un verbo

que muere muy muy lento.


1 comentario:

  1. Hay tantas despedidas que no lo son... Gran poema, Juan. Abrazos

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