(Imagen de la red)
No
reprimo el vicio
de
ser feliz,
y
el modo de amarte
se
vuelve historia.
Aprendo
a
desnudar cicatrices,
las
del pasado que se va,
las
de tu mano que resurge.
Aprendo
a perderme en el corazón
de
una voz que además escucha,
aprendo
a dejar salir la luz
de
mi rostro de penumbra,
a
ser acorde lento que respira libertad,
el
vértigo de unos labios, su prodigio.
Aprendo
del milagro
que
nada deja de mí intacto,
y
hace agua la mirada
que
se aventura por el lecho de tus olas
donde
acaban las palabras.
Y
siento ser hoja que cae por un instante,
que
se posa en la tierra que germina,
o
sangre que escapa,
y
siento al cristal que respira,
a
los nombres sin piel, ni espalda,
de
cuerpos que volando quietos
deciden
ser eternos.
Aprendo
si
vengo del frío de un país ignoto,
donde
el nombre de las cosas
busca
el mar como es costumbre
y
tiene miedo a desnudarse.
Aprendo,
y me cuesta,
si
pertenezco al mundo de la lluvia
que
apoya su raíz sobre la carne,
en
la linde del naufragio,
a
la muerte temprana
que
se arrodilló por el peso del silencio.
juanitorisuelorente -
sábado, 6 de febrero de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
MEANDRO
(Imagen de la red)
Ya no puedo regresar.
Donde se detuvo
aquel viento,
en aquella huella
en las sombras del árbol
hay huesos
del verdugo que me ignora.
Ya no puedo regresar.
Donde se detuvo
aquel viento,
en aquella huella
en las sombras del árbol
hay huesos
del verdugo que me ignora.
martes, 26 de enero de 2016
NULO, Y GRAN LECTOR (Soneto)
(Imagen de la red)
A la búsqueda intensa de mis brazos
le mostraste un camino sin retorno,
no queda ni lo sido como adorno,
de tanta vida apenas breves trazos.
Abres tu seno y salta en mil pedazos,
uno tras otro aviva el fuego al horno,
y de ninguno acepto algún soborno,
ni súplicas por tantos viejos lazos.
En este amor sentido de esta forma
donde el lado lector ya nada achucha,
yo soy quién digo, quién todo uniforma,
otro pecho desnudo que en ti lucha
por tu mundo de dos como nueva horma,
otro más a saber si el tiempo escucha.
A la búsqueda intensa de mis brazos
le mostraste un camino sin retorno,
no queda ni lo sido como adorno,
de tanta vida apenas breves trazos.
Abres tu seno y salta en mil pedazos,
uno tras otro aviva el fuego al horno,
y de ninguno acepto algún soborno,
ni súplicas por tantos viejos lazos.
En este amor sentido de esta forma
donde el lado lector ya nada achucha,
yo soy quién digo, quién todo uniforma,
otro pecho desnudo que en ti lucha
por tu mundo de dos como nueva horma,
otro más a saber si el tiempo escucha.
sábado, 23 de enero de 2016
OTRA PRIMERA VEZ
(Imagen de la red)
Será como lo ya ocurrido,
un alud tras la puerta
de otra primera vez.
El temblor haciendo noche
en su apretura,
los ojos abriendo soles
por mares y tierras de rostros
de otro mundo.
Será como fue, tan hondo
alguna vez, enemigo aún
de recordarse.
Serán dos, tres, cien, hasta dejar
la piel desnuda.
Será como nunca fue la espiral
de fuego en su lento descender
a la ceniza.
Será como debiera ser todo después,
los cuerpos hundidos en los ojos,
aún sintiendo.
Será como lo ya ocurrido,
un alud tras la puerta
de otra primera vez.
El temblor haciendo noche
en su apretura,
los ojos abriendo soles
por mares y tierras de rostros
de otro mundo.
Será como fue, tan hondo
alguna vez, enemigo aún
de recordarse.
Serán dos, tres, cien, hasta dejar
la piel desnuda.
Será como nunca fue la espiral
de fuego en su lento descender
a la ceniza.
Será como debiera ser todo después,
los cuerpos hundidos en los ojos,
aún sintiendo.
miércoles, 20 de enero de 2016
VICEVERSA (Soneto)
(Imagen de la red)
Demasiado poeta a campo libre,
tan ajeno a los rostros de la rima,
la sensación final es la que prima,
y que tras su lectura el cuerpo vibre.
Poemas al sentir de otro calibre,
al vaivén sin la métrica que mima,
sin cuidar los acentos que dan grima,
ni apretar el corset que lo equilibre.
Sentimientos de olor a cielo antiguo,
estructura precisa, no dispersa,
ni es mejor ni peor, yo lo atestiguo
que con todo mi abierta voz conversa
y si algo no conozco lo averiguo,
aunque soy más de rima, y viceversa.
Demasiado poeta a campo libre,
tan ajeno a los rostros de la rima,
la sensación final es la que prima,
y que tras su lectura el cuerpo vibre.
Poemas al sentir de otro calibre,
al vaivén sin la métrica que mima,
sin cuidar los acentos que dan grima,
ni apretar el corset que lo equilibre.
Sentimientos de olor a cielo antiguo,
estructura precisa, no dispersa,
ni es mejor ni peor, yo lo atestiguo
que con todo mi abierta voz conversa
y si algo no conozco lo averiguo,
aunque soy más de rima, y viceversa.
sábado, 16 de enero de 2016
ÉXTASIS
(Imagen de la red)
Cada vez más a menudo
te destruyo,
luego,
pronto,
siempre,
no queda rastro de mí.
Cada vez más a menudo
te destruyo,
luego,
pronto,
siempre,
no queda rastro de mí.
martes, 12 de enero de 2016
miércoles, 6 de enero de 2016
martes, 29 de diciembre de 2015
ROMANCE A SAN JUAN EVANGELISTA
(Mi aportación al acto de presentación del cartel del 75 aniversario de la bendición de San Juan, en Bailén.)
San Juan, de los doce apóstoles
tú fuiste en más relevante.
Discípulo del Bautista,
pasó Jesús una tarde
por la orilla del Jordán
y les dijo al señalarte:
"He ahí el cordero de Dios",
y jamás le abandonaste.
Junto a tu hermano Santiago
dejásteis solo a tu padre,
el trabajo acomodado,
toda la vida de antes,
sin cumplir los veinte años
de los doce formas parte,
promulgaste su palabra,
el misterio se hizo carne.
Te tuvo especial afecto,
Pedro y tú los dos puntales,
incluso en lo más difícil,
dar al mundo su mensaje.
San Juan, en la Santa Cena
diste la mejor imagen,
cuando Jesús os confiesa
que uno vais a entregarle
te reclinaste en su pecho:
"Señor, ¿quién es el culpable?".
Pedro tres veces le niega,
no hay en ti un gesto cobarde.
Al pie del monte Calvario,
ante el cuerpo agonizante,
tan solo su Madre y tú,
y de los demás no hay nadie.
En el último suspiro
a ti entrega lo más grande,
"Madre aquí tienes a tu hijo,
hijo aquí tienes a tu Madre".
María vivió en tu casa
como uno más de tu sangre,
y con inmensos cuidados,
y hasta en el último instante.
"Somos hijos de María",
todo cristiano proclame.
Y Jesús resucitó,
y en otra escena entrañable
solo tú lo ves de lejos:
¡Es el Señor!, les gritaste.
En ti el amor, la fe en Pedro,
de su doctrina el baluarte,
"Amaos unos a los otros",
es el mandamiento clave.
Nos dejaste tu evangelio,
el misterio se hizo carne.
San Juan, de los doce apóstoles
tú fuiste en más relevante.
Discípulo del Bautista,
pasó Jesús una tarde
por la orilla del Jordán
y les dijo al señalarte:
"He ahí el cordero de Dios",
y jamás le abandonaste.
Junto a tu hermano Santiago
dejásteis solo a tu padre,
el trabajo acomodado,
toda la vida de antes,
sin cumplir los veinte años
de los doce formas parte,
promulgaste su palabra,
el misterio se hizo carne.
Te tuvo especial afecto,
Pedro y tú los dos puntales,
incluso en lo más difícil,
dar al mundo su mensaje.
San Juan, en la Santa Cena
diste la mejor imagen,
cuando Jesús os confiesa
que uno vais a entregarle
te reclinaste en su pecho:
"Señor, ¿quién es el culpable?".
Pedro tres veces le niega,
no hay en ti un gesto cobarde.
Al pie del monte Calvario,
ante el cuerpo agonizante,
tan solo su Madre y tú,
y de los demás no hay nadie.
En el último suspiro
a ti entrega lo más grande,
"Madre aquí tienes a tu hijo,
hijo aquí tienes a tu Madre".
María vivió en tu casa
como uno más de tu sangre,
y con inmensos cuidados,
y hasta en el último instante.
"Somos hijos de María",
todo cristiano proclame.
Y Jesús resucitó,
y en otra escena entrañable
solo tú lo ves de lejos:
¡Es el Señor!, les gritaste.
En ti el amor, la fe en Pedro,
de su doctrina el baluarte,
"Amaos unos a los otros",
es el mandamiento clave.
Nos dejaste tu evangelio,
el misterio se hizo carne.
viernes, 25 de diciembre de 2015
EL MAR EN EL SUELO FRÍO
(Imagen de la red)
Eres lo profundo,
mi plenitud,
lo más bonito que he visto nunca,
un corazón en mis brazos,
dicha en los instantes,
un día de lluvia,
luz que se aventura
a fluir a través de mí,
para ser primavera de mi carne,
día y noche de entrelazadas manos,
silencio que desemboque
a un mañana resumido,
a un cielo contiguo,
y surja un mar breve,
tierra que nadie haya visto,
donde plegar las alas a una sola puesta de sol,
fluyan los ojos,
y se asomen a su ventana
sin una lágrima.
Eres lo profundo,
mi plenitud,
lo más bonito que he visto nunca,
un corazón en mis brazos,
dicha en los instantes,
un día de lluvia,
luz que se aventura
a fluir a través de mí,
para ser primavera de mi carne,
día y noche de entrelazadas manos,
silencio que desemboque
a un mañana resumido,
a un cielo contiguo,
y surja un mar breve,
tierra que nadie haya visto,
donde plegar las alas a una sola puesta de sol,
fluyan los ojos,
y se asomen a su ventana
sin una lágrima.
LA LUZ DÉBIL (Soneto)
(Imagen de la red)
Tras el azul radiante de la carne
lo oscuro evita a veces la amargura
si en su infinita sed soñar perdura
aunque otra plenitud lo desencarne.
Que a su muerte la doble ausencia encarne
la infancia momentánea que supura
sangre a la pertinaz sombra madura
y que al cuerpo fugaz se reencarne.
Todo atiza un rescoldo sin sentido
y tras la roca seca nace el hombre,
en la llama evidente lo dormido
yergue la lasitud hacia tu nombre
para arrancarte espasmos abatido,
y a tus ojos aún su fuerza asombre.
Tras el azul radiante de la carne
lo oscuro evita a veces la amargura
si en su infinita sed soñar perdura
aunque otra plenitud lo desencarne.
Que a su muerte la doble ausencia encarne
la infancia momentánea que supura
sangre a la pertinaz sombra madura
y que al cuerpo fugaz se reencarne.
Todo atiza un rescoldo sin sentido
y tras la roca seca nace el hombre,
en la llama evidente lo dormido
yergue la lasitud hacia tu nombre
para arrancarte espasmos abatido,
y a tus ojos aún su fuerza asombre.
martes, 22 de diciembre de 2015
TACTO
(Imagen de la red)
Tal vez nunca
dibujen tu tacto trazos de libertad,
ni se deslice
en la distancia que atraviesa tanta piel
hacia la luz,
ni tal vez note
que el tiempo intermitente finaliza,
tal vez nunca
encuentre refugio con cordura,
ni agonice al regazo de mi sangre,
se funda a lugares sin palabras.
Tal vez nunca
libere en lo intrascendente razones
de la existencia,
ni se extienda por temblores a la ceniza,
quizá nunca
si no destruye los propios caminos
de la ausencia,
y logra salir ileso.
Tal vez nunca
dibujen tu tacto trazos de libertad,
ni se deslice
en la distancia que atraviesa tanta piel
hacia la luz,
ni tal vez note
que el tiempo intermitente finaliza,
tal vez nunca
encuentre refugio con cordura,
ni agonice al regazo de mi sangre,
se funda a lugares sin palabras.
Tal vez nunca
libere en lo intrascendente razones
de la existencia,
ni se extienda por temblores a la ceniza,
quizá nunca
si no destruye los propios caminos
de la ausencia,
y logra salir ileso.
domingo, 20 de diciembre de 2015
ETERNA AUSENCIA (Soneto)
(Imagen de la red)
En esta irrealidad se desvanece
la solvencia de toda certidumbre,
me flagelan tus ojos por costumbre
cada vez que el acaso palidece.
El sueño malherido no merece
caer abandonado de la cumbre,
que tras toda tu luz solo vislumbre
como la eterna ausencia reverdece.
Luce en la sima galas la amargura,
y el fracaso en el punto de partida,
decidida a romper la voz futura
que en el instante estuvo tan erguida,
buscando respirar a edad madura
huyendo de los antros de la vida.
En esta irrealidad se desvanece
la solvencia de toda certidumbre,
me flagelan tus ojos por costumbre
cada vez que el acaso palidece.
El sueño malherido no merece
caer abandonado de la cumbre,
que tras toda tu luz solo vislumbre
como la eterna ausencia reverdece.
Luce en la sima galas la amargura,
y el fracaso en el punto de partida,
decidida a romper la voz futura
que en el instante estuvo tan erguida,
buscando respirar a edad madura
huyendo de los antros de la vida.
domingo, 6 de diciembre de 2015
LUGARES DEL VERBO
(Imagen de la red)
Salgo al mundo
de regreso,
a lugares donde en tus ojos
el tiempo dure.
Salgo sin ocio
a lugares en la cumbre
del corazón agitado,
acaso el paraíso.
Salgo al mundo
de regreso,
a lugares donde en tus ojos
el tiempo dure.
Salgo sin ocio
a lugares en la cumbre
del corazón agitado,
acaso el paraíso.
ESPACIO- DESIERTO- PARAÍSO
(Imágenes de la red)
A cierta edad,
incluso bien ordenado,
nada queda como estaba,
los muebles están en su sitio
desde hace más de medio siglo
pero los pájaros no pasan volando,
no suena el despertador,
y cada número sucesivo
cae hoja tras hoja donde nada
ni nadie lo está esperando.
La apariencia
trata lo urgente
como incesante trabajo,
conservando la emoción,
aunque la mirada diga otra cosa
y descuelgue los brazos.
A cierta edad,
incluso en los espejos,
se escuchan todos los errores
y anda suelto el perro
que come desechos. No falta
la pastilla de pobre infeliz,
ni los sueños donde ahora hace frío.
Se vive más con la mano desnuda,
y al oficio
cualquier puente alegra la voz.
A cierta edad,
incluso con la cabeza gacha,
Quizá tiene futuro
aunque el azar no tenga entrañas
y el mar sea un paisaje externo.
Espacio-
desierto-
paraíso-
con
el horizonte de espejismos.
A cierta edad,
incluso bien ordenado,
nada queda como estaba,
los muebles están en su sitio
desde hace más de medio siglo
pero los pájaros no pasan volando,
no suena el despertador,
y cada número sucesivo
cae hoja tras hoja donde nada
ni nadie lo está esperando.
La apariencia
trata lo urgente
como incesante trabajo,
conservando la emoción,
aunque la mirada diga otra cosa
y descuelgue los brazos.
A cierta edad,
incluso en los espejos,
se escuchan todos los errores
y anda suelto el perro
que come desechos. No falta
la pastilla de pobre infeliz,
ni los sueños donde ahora hace frío.
Se vive más con la mano desnuda,
y al oficio
cualquier puente alegra la voz.
A cierta edad,
incluso con la cabeza gacha,
Quizá tiene futuro
aunque el azar no tenga entrañas
y el mar sea un paisaje externo.
Espacio-
desierto-
paraíso-
viernes, 27 de noviembre de 2015
TANTA POBREZA
(Imagen de la red)
Se enfada por amor
el que quiere,
el que apega los ojos
a su ventana
entre estrellas y desengaños.
Sucede
que la llama se apodera del mundo,
y la ausencia
es su muro cotidiano.
Y se enfada
porque un siglo es otro instante a la espera,
porque cruza y cruza la tierra
el ansia hasta los bordes
y demasiadas veces regresa
con el polvo quemado, y sin sombra.
Se enfada por amor
el que quiere,
el que apega los ojos
a su ventana
entre estrellas y desengaños.
Sucede
que la llama se apodera del mundo,
y la ausencia
es su muro cotidiano.
Y se enfada
porque un siglo es otro instante a la espera,
porque cruza y cruza la tierra
el ansia hasta los bordes
y demasiadas veces regresa
con el polvo quemado, y sin sombra.
martes, 17 de noviembre de 2015
LA MIRADA VERDADERA (Romance)
(Imagen de la red)
He llegado despoblado
de cincuenta y ocho inviernos
a la noche que empezaba
a ser el mañana espeso,
al oscuro generoso
del que estaba siendo dueño.
Recorría muy despacio
cada instante sin saberlo,
distendido ser feliz,
simulando no estar muerto,
con el justo corazón
y el sentir en pos del viento.
El sonido diminuto
de la fuente del deseo
con sus poderosos brazos
mantenía fiel mi anhelo
y lejos de su calor
lo asfixiaba entre mi pecho.
En el mar de tantas veces
navegaban mis secretos
con la absurda soledad
liderando cielos nuevos,
cantos a la plenitud
desde mis jóvenes viejos.
Primaveras tan esquivas
sin la flor de los te quieros,
enterrada aún la rosa
que nunca tuvo mi sello,
primaveras sin color,
siempre en gris todos mis miedos.
Caminando por los ojos
del otro lado del tiempo
mi descuidada existencia
se adentraba en los misterios
de su latir impreciso
entre aleteos inquietos.
Si la mayoría afana
solo compartir su eco
y que prevalezca el yo
con los justos filamentos,
yo afano el ruido en la calle,
dar la mano a lo pequeño.
Es la extraña sensación
del seguir hasta lo eterno
la que surge moribunda
a mirarse en los espejos
con la mano levantada
y vivir entre los dedos.
Me encuentro en la disyuntiva
que cuestiona qué tenemos,
la que se mira y nos dice:
Se derrumba por momentos
hasta lo más inocente
en el umbral de los cuerpos.
Y al tiempo rozan tu mano
mis temores más intensos
y su tierno escalofrío
ve la luz en los silencios
por mis viejos callejones,
por mis mundos más estrechos.
Dibujando poco a poco
los instantes con mis versos
me mezo en el nuevo aroma
y en sus olas ya mantengo
una simple tabla a flote
con mis brazos como remos.
Donde llegue ya no importa,
a una playa o los adentros
de cualquier isla perdida,
o seguir hacia lo negro
de los mañanas de cera
con un sol tan justiciero.
La verdadera mirada
que no existe en los recuerdos
y tampoco es fantasía
que despiertan otros juegos,
ilumina ya otros pasos
que se ven venir de lejos.
Estaba el niño dormido
esperando su regreso
sin saber lo que tejían
los azules sentimientos,
el retorno a las raíces
que requieren su desvelo.
También crece el poso amargo,
apaga la luz su lecho,
y su invisible certeza
cava un socavón inmenso,
el amor en cada orilla
y la incertidumbre enmedio.
Con la cabeza en las manos
me adentro en el universo,
y como alma solitaria
acaricio sus reflejos,
allí pronuncio tu nombre,
allí, sin tierra ni cielo.
de cincuenta y ocho inviernos
a la noche que empezaba
a ser el mañana espeso,
al oscuro generoso
del que estaba siendo dueño.
Recorría muy despacio
cada instante sin saberlo,
distendido ser feliz,
simulando no estar muerto,
con el justo corazón
y el sentir en pos del viento.
El sonido diminuto
de la fuente del deseo
con sus poderosos brazos
mantenía fiel mi anhelo
y lejos de su calor
lo asfixiaba entre mi pecho.
En el mar de tantas veces
navegaban mis secretos
con la absurda soledad
liderando cielos nuevos,
cantos a la plenitud
desde mis jóvenes viejos.
Primaveras tan esquivas
sin la flor de los te quieros,
enterrada aún la rosa
que nunca tuvo mi sello,
primaveras sin color,
siempre en gris todos mis miedos.
Caminando por los ojos
del otro lado del tiempo
mi descuidada existencia
se adentraba en los misterios
de su latir impreciso
entre aleteos inquietos.
Si la mayoría afana
solo compartir su eco
y que prevalezca el yo
con los justos filamentos,
yo afano el ruido en la calle,
dar la mano a lo pequeño.
Es la extraña sensación
del seguir hasta lo eterno
la que surge moribunda
a mirarse en los espejos
con la mano levantada
y vivir entre los dedos.
Me encuentro en la disyuntiva
que cuestiona qué tenemos,
la que se mira y nos dice:
Se derrumba por momentos
hasta lo más inocente
en el umbral de los cuerpos.
Y al tiempo rozan tu mano
mis temores más intensos
y su tierno escalofrío
ve la luz en los silencios
por mis viejos callejones,
por mis mundos más estrechos.
Dibujando poco a poco
los instantes con mis versos
me mezo en el nuevo aroma
y en sus olas ya mantengo
una simple tabla a flote
con mis brazos como remos.
Donde llegue ya no importa,
a una playa o los adentros
de cualquier isla perdida,
o seguir hacia lo negro
de los mañanas de cera
con un sol tan justiciero.
La verdadera mirada
que no existe en los recuerdos
y tampoco es fantasía
que despiertan otros juegos,
ilumina ya otros pasos
que se ven venir de lejos.
Estaba el niño dormido
esperando su regreso
sin saber lo que tejían
los azules sentimientos,
el retorno a las raíces
que requieren su desvelo.
También crece el poso amargo,
apaga la luz su lecho,
y su invisible certeza
cava un socavón inmenso,
el amor en cada orilla
y la incertidumbre enmedio.
Con la cabeza en las manos
me adentro en el universo,
y como alma solitaria
acaricio sus reflejos,
allí pronuncio tu nombre,
allí, sin tierra ni cielo.
INSTANTES DE LUZ
(Imagen de la red)
Va y viene
a ser la luz.
Despierta al resto de la vida,
o muy leve se aleja despacio
a la quietud donde termina.
Me quedo mirando tus ojos,
y al apagarse
me entrego al brillo que habitan
lo que te pienso.
Así la luz es bastante,
y dura,
a pesar que de pronto se diluye
y al recuerdo se funde.
Va y viene
a ser la luz.
Despierta al resto de la vida,
o muy leve se aleja despacio
a la quietud donde termina.
Me quedo mirando tus ojos,
y al apagarse
me entrego al brillo que habitan
lo que te pienso.
Así la luz es bastante,
y dura,
a pesar que de pronto se diluye
y al recuerdo se funde.
viernes, 13 de noviembre de 2015
ROSAS
(Imagen de la red)
Hemos llegado con sol.
Aún queda mañana.
Roto el espejo
vernos es diminuto.
Lo que pase después
estará solo.
Dueño de sí,
pero entre rosas
que el corazón reconoce.
Hemos llegado con sol.
Aún queda mañana.
Roto el espejo
vernos es diminuto.
Lo que pase después
estará solo.
Dueño de sí,
pero entre rosas
que el corazón reconoce.
lunes, 2 de noviembre de 2015
POEMA MUDO
(Imagen de la red)
Es todo. Estos versos
ya solo saben escuchar
a tu luz cansada. Todo.
Ni siquiera con los ojos
defienden tus heridas.
Siguen en pie como si fueran,
erigiéndose poema. Pero
tú callas,
y no tienen nada que decir.
Es todo. Estos versos
ya solo saben escuchar
a tu luz cansada. Todo.
Ni siquiera con los ojos
defienden tus heridas.
Siguen en pie como si fueran,
erigiéndose poema. Pero
tú callas,
y no tienen nada que decir.
MORIR NACIENDO (Soneto)
(Imagen de la red)
Enciende la inocencia de un abrazo
la antorcha de los ojos que se aman,
que susurran te quieros que reclaman
a los labios fundirse a su regazo.
Nuevos besos esbozan trazo a trazo
los temblorosos cuerpos que derraman
sangre por los efluvios que reclaman
apretar oprimidos fuerte el lazo.
Lentamente el ocaso delirante
es fruto que recoge la tiniebla.
Su progreso retorna a lo distante.
Gozoso el sentimiento pronto puebla
al idioma genuino dominante.
El sexo por sí solo no lo amuebla.
Enciende la inocencia de un abrazo
la antorcha de los ojos que se aman,
que susurran te quieros que reclaman
a los labios fundirse a su regazo.
Nuevos besos esbozan trazo a trazo
los temblorosos cuerpos que derraman
sangre por los efluvios que reclaman
apretar oprimidos fuerte el lazo.
Lentamente el ocaso delirante
es fruto que recoge la tiniebla.
Su progreso retorna a lo distante.
Gozoso el sentimiento pronto puebla
al idioma genuino dominante.
El sexo por sí solo no lo amuebla.
miércoles, 28 de octubre de 2015
FUIMOS
(Imagen de la red)
Y de pronto
despierta enmudecer.
Nace a morir
inútilmente,
ignorando
las peregrinas horas
que en soledad fuimos.
Y de pronto
despierta enmudecer.
Nace a morir
inútilmente,
ignorando
las peregrinas horas
que en soledad fuimos.
domingo, 25 de octubre de 2015
MADURO JOVEN (Romance)
(Imagen de la red)
La propia vida resbala
a ser infinita noche
porque es tiempo de caída
y de cobijarse el pobre.
Por los siglos del instante
despierta el ayer del hombre
si el presente es una losa
donde el mañana se esconde.
Desolado yace el ánimo,
la quietud muestra sus dones,
sangra la sangre que abunda
y enrojece el horizonte.
En cuerpos de la inocencia
la amenaza cruda rompe
a dentelladas los sueños,
hasta el último resorte.
Va mitigando su frío,
ya son mas tenues las voces
del sentimiento de culpa,
para colmo nuestro azote.
Aún en edad temprana
se avecina la hecatombe,
viejo para renacer
y para el ocaso joven.
Solitarias nubes quietas
que agonizan sin adonde,
las imperceptibles víctimas
que el sistema ya no acoge.
La propia vida resbala
a ser infinita noche
porque es tiempo de caída
y de cobijarse el pobre.
Por los siglos del instante
despierta el ayer del hombre
si el presente es una losa
donde el mañana se esconde.
Desolado yace el ánimo,
la quietud muestra sus dones,
sangra la sangre que abunda
y enrojece el horizonte.
En cuerpos de la inocencia
la amenaza cruda rompe
a dentelladas los sueños,
hasta el último resorte.
Va mitigando su frío,
ya son mas tenues las voces
del sentimiento de culpa,
para colmo nuestro azote.
Aún en edad temprana
se avecina la hecatombe,
viejo para renacer
y para el ocaso joven.
Solitarias nubes quietas
que agonizan sin adonde,
las imperceptibles víctimas
que el sistema ya no acoge.
jueves, 22 de octubre de 2015
PARAÍSO SILENTE (Soneto)
(Imagen de la red)
Pasamos muchas noches bajo el puente,
siempre atados a labios de otra orilla,
toda luna de piedra es amarilla,
desnuda es nuestra voz entre la gente.
siempre atados a labios de otra orilla,
toda luna de piedra es amarilla,
desnuda es nuestra voz entre la gente.
El río bulle bajo un beso ardiente,
no germina en su cuerpo la semilla,
atado a la mirada nos ovilla,
nos une el infinito más silente.
no germina en su cuerpo la semilla,
atado a la mirada nos ovilla,
nos une el infinito más silente.
Es el agua la música del verso,
el canto que recuerda a los instantes
que el rumbo está en hundirse en su universo.
el canto que recuerda a los instantes
que el rumbo está en hundirse en su universo.
El amor es un hilo de diamantes,
de tu mano a la mía luce terso,
sobre su luz cruzamos rutilantes.
de tu mano a la mía luce terso,
sobre su luz cruzamos rutilantes.
viernes, 9 de octubre de 2015
TODAVÍA NO
(Imagen de la red)
Todavía no surca el viento
un simple beso. Todavía
tras la palabra no se prende
la llama que nos funda.
Todavía no ciñe la noche
la corona de tu respiración,
se sumerje en la sima de tu latido.
Todavía el navegante busca
una estrella en el mar de soledad,
no es pájaro ni semilla
el perfil del hambre, ni existe
el campo de un silencioso atardecer.
Todavía es la piel un rugoso desierto,
es espejismo la duna. Todavía no
se ha edificado sol en la penumbra.
Todavía no.
Todavía no surca el viento
un simple beso. Todavía
tras la palabra no se prende
la llama que nos funda.
Todavía no ciñe la noche
la corona de tu respiración,
se sumerje en la sima de tu latido.
Todavía el navegante busca
una estrella en el mar de soledad,
no es pájaro ni semilla
el perfil del hambre, ni existe
el campo de un silencioso atardecer.
Todavía es la piel un rugoso desierto,
es espejismo la duna. Todavía no
se ha edificado sol en la penumbra.
Todavía no.
domingo, 4 de octubre de 2015
TODOS A UNA (Romance)
(Foto de Juan Simón)
La gente sale a la calle,
desfilan los recreadores,
siempre que algo les motiva
mantienen Bailén a flote.
El mercado en Las palmeras,
y muchas asociaciones
arriman también el hombro,
a la llamada responden.
Esto es tarea de todos,
la de explotar nuestros dones,
los bares a reventar
y los hoteles a tope.
Han lucido escaparates,
el ambiente ha estado acorde,
pero aún nos falta mucho,
todos vistan uniforme,
que la gente se involucre,
más visitantes reporte,
si nos ha fallado el barro
y el futuro sobrecoge,
busquemos otros caminos,
algo habrá en el horizonte,
vayamos todos a una
y quién no ayude no estorbe.
desfilan los recreadores,
siempre que algo les motiva
mantienen Bailén a flote.
El mercado en Las palmeras,
y muchas asociaciones
arriman también el hombro,
a la llamada responden.
Esto es tarea de todos,
la de explotar nuestros dones,
los bares a reventar
y los hoteles a tope.
Han lucido escaparates,
el ambiente ha estado acorde,
pero aún nos falta mucho,
todos vistan uniforme,
que la gente se involucre,
más visitantes reporte,
si nos ha fallado el barro
y el futuro sobrecoge,
busquemos otros caminos,
algo habrá en el horizonte,
vayamos todos a una
y quién no ayude no estorbe.
viernes, 2 de octubre de 2015
viernes, 25 de septiembre de 2015
martes, 22 de septiembre de 2015
YA SABES
(Imagen de la red)
Hoy hasta mi risa se ha asomado a verte
(ya sabes que está bien escondida). Hoy
has acercado tu orilla hasta rozarme
con los dedos, hasta invitarme al infinito
a caballo de los ojos. Hoy el velo
ha sido transparente por los besos mejores
del recuerdo. Ha habido nada en todo,
y a la vez saber desde lo hondo. Y
culpa tiene ir más allá de la ternura
en tantos gestos en la sombra. Mucha culpa
el frío que amanece entre las manos.
Y mucha mucha culpa el sentir que arde
al borde mismo de otra vida. A tu lado
queda, y mucho, aunque poco tarde en alejarse
(ya sabes que insistir
no da lugar ni al más pequeño olvido).
Hoy hasta mi risa se ha asomado a verte
(ya sabes que está bien escondida). Hoy
has acercado tu orilla hasta rozarme
con los dedos, hasta invitarme al infinito
a caballo de los ojos. Hoy el velo
ha sido transparente por los besos mejores
del recuerdo. Ha habido nada en todo,
y a la vez saber desde lo hondo. Y
culpa tiene ir más allá de la ternura
en tantos gestos en la sombra. Mucha culpa
el frío que amanece entre las manos.
Y mucha mucha culpa el sentir que arde
al borde mismo de otra vida. A tu lado
queda, y mucho, aunque poco tarde en alejarse
(ya sabes que insistir
no da lugar ni al más pequeño olvido).
miércoles, 9 de septiembre de 2015
AMARTE (9 de septiembre de 2013)
(Imagen de la red)
Tienes que perdonarme. Nada
podemos hacer en la isla de los náufragos
habitándola a destiempo. Así
la pasión queda tendida entre rama
y rama del pensar. Y no logra
nada, salvo una respiración convulsa.
La espera no cede en su mudez,
y los ojos giran y giran el reloj de arena.
Lo sé. Nuestro sueños siguen
obedientes, nos ofrecen volver
al día siguiente, pero sus cielos
solo enseñan a sufrir. Perdóname,
si amarte trae así consigo la eternidad.
(9 de septiembre de 2013)
domingo, 30 de agosto de 2015
HOJAS SECAS
(Imagen de la red)
Nos mueve el aire.
La brasa se esparce, y mezclada
son la hojarasca llamea
contra los muros derruidos.
son la hojarasca llamea
contra los muros derruidos.
Y todo arde por corto tiempo,
salvo la vida...
salvo la vida...
su tiempo de piedra
cede un instante.
sábado, 22 de agosto de 2015
TODA TÚ
(Imagen de la red)
Toda mi ternura saltando el muro
si nada la atestigua, si nunca
fue precisa en la senda sinuosa,
en su periplo al otro lado, quién sabe
si dormida entre las piedras, si
tan irreparable ya en este ocaso y plenitud.
Parte a donde mucho se avecina,
a quién en sí la alfombra
y cobija, supo verla en su declive paulatino.
Toda mi sensibilidad saltando la linde
si nada la testifica, si atrás temblaba
por el frío de la dicha, lo más oscuro
de la luz, quién sabe si empeñada
en peregrinar solo a mis adentros,
al resguardo de la certidumbre,
quién sabe si agazapada y a la espera
de su tu tardía magnitud.
Toda mía,
toda tú,
emerge acogida.
Toda mi ternura saltando el muro
si nada la atestigua, si nunca
fue precisa en la senda sinuosa,
en su periplo al otro lado, quién sabe
si dormida entre las piedras, si
tan irreparable ya en este ocaso y plenitud.
Parte a donde mucho se avecina,
a quién en sí la alfombra
y cobija, supo verla en su declive paulatino.
Toda mi sensibilidad saltando la linde
si nada la testifica, si atrás temblaba
por el frío de la dicha, lo más oscuro
de la luz, quién sabe si empeñada
en peregrinar solo a mis adentros,
al resguardo de la certidumbre,
quién sabe si agazapada y a la espera
de su tu tardía magnitud.
Toda mía,
toda tú,
emerge acogida.
sábado, 8 de agosto de 2015
LLUVIA
(Imagen de la red)
Todo
cuanto te escribo
regresa
a ti. Tus latidos
son
los versos que luego escuchas.
Solo
soy el dueño de ese fuego
que
pronto apaga otro poema.
Estamos,
sencillamente,
en
lo más hondo de la palabra.
Corono
una y otra vez el papel,
mientras
tú sigues y sigues
en
mi nube blanca.
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