juanitorisuelorente -

sábado, 23 de julio de 2011

ARTIFICIO

Fuimos a nadar
donde despiertan los colores
-verdes tan mudos, y lejos-.

Fuimos atravesando paredes
al pie del infinito
donde se quiebran los cuerpos en el agua.

Fuimos al sur de la vida
donde descansan los sueños de sol
a abrir las maletas de cemento.

Fuimos a conocer el día
donde nos nombra apenas un silbido
y somos sangre a correr caliente.

Fuimos a leer el paraíso
con ojos descalzos
a la luz natural de su añorado artificio.

(de "Poemas playeros")

domingo, 17 de julio de 2011

JANITO














Hasta la vuelta, amigos. Gracias

CAMBIO

Este olor que se acerca
-por poco conocido-
parecen ser las vacaciones.

Huele a dejar en paz la cabeza
y tender las manos en la arena.
Huele a no seguir mañana
lo que deje de hacer hoy.
A paréntesis sin aires de futuro,
a curva donde frenar las batallas,
a cambio,
secreto que ha guardado su ausencia.

OJOS

Me clavó la mirada
donde hacia daño.
No era una intrusa. Hay
ojos que son conocidos
de mirarse, de haberse visto antes.
ojos que penetran
por donde les deja el corazón, ojos
que saben de noches despiertas,
de poemas del resto del cuerpo,
ojos
que no dudan de su instante, ojos
de dibujos en el aire,
de amores extraños que sólo buscan pérdidas.

LA BOCA

Hay perros que ladran por ladrarse
como bocas que dicen es decir.

De la boca que se abre si no engulle
como mínimo salen gruñidos o murmullos,
o bosteza, que algo, ya puesta, hay que añadir.

De lustre
tiene su tiempo,
y el resto
el oído que la sufre.

Puerta a otros mundos
que están en este.

De movimiento más o menos  felino,
cerrada está a lo que venga
y abierta a lo que salga.

sábado, 16 de julio de 2011

RÉPLICA

Ya saben lo que soy
y yo primero
porque antes quise saberlo.

Sigo pensando en no pensar
más que lo que a solas se acerque
a ser repetido.

Dar vueltas y vueltas marea
a las cosas
que deberían callarse.

Pero está la bodega,
y ese pasillo secreto
por el que ya escapé más de una noche.

AMNESIA

      -     ¿Alguien sabe de qué estoy hablando?, a ver, usted –y me señala
      -     ¿Yo?, mire, yo pasaba por aquí y no he oído nada
      -     ¿Acaso cree que estoy aquí para perder el tiempo?- y se burla-
             ¡pasaba por aquí,  pasaba por aquí! -ahora se enfada- ¡pues claro
             que pasaba por aquí, porque si no usted y yo no estaríamos  aquí!,
            ¿no?
      -     Sí…, no… - balbuceo sin saber de qué va la cosa
      -     Vamos a ver, estaba hablando del tema que trataba todo eso que
           justo en este mismo momento acababa de decir, ¿entiende?
-          Ya, ya, bueno…
-          Hay que joderse, yo aquí un buen rato dale que te pego, hablando
      y hablando del tema, y ahora llega usted y no sabe de qué estaba hablando, ¿le parece a usted bien?
-          Pues no, y lo lamento, lamento haber llegado un poco tarde
-          Tarde no, ha llegado justo cuando todo estaba dicho, dicho y muy bien dicho
-          Ea, a ver, le pido mil perdones
-          ¡Se da cuenta que tendría que contárselo todo todo!
-          ¿Todo…, todo…?
-          Todo de todo, y es mucho
-          ¿Mucho…, mucho…? – empiezo a asustarme
-           Mucho mucho, y no es plan
-          Bueno, pues entonces me voy
-          ¡¡Ni hablar!!. Usted no se mueve de aquí hasta que no se acerque alguien que haya podido oírme
-          No creo –miro alrededor- aquí parece que no hay nadie
-          ¿En serio?, ¡vaya!. No tendría entonces otro remedio que volver a contárselo a usted
-          Pero mire –intento escabullirme- acabo de recordar que tengo mucha prisa
-          ¿Prisa?. ¡joder!, si tuviera prisa habría llegado antes para oír todo lo que había dicho
-          ¿
-          ¡Así que me va a oír, vaya si me va a oír!
-          Bueno, ya está –me resigno- dígamelo
-          Eso quisiera –confiesa al fin- si lograra recordar de qué estaba hablando

SE REPITE LA HISTORIA

Vuelve su nombre a poblar los labios,
a ser sus palabras vergüenza repetida.

Vuelve su memoria ingenua
a ser olvido que no tiene corazón.

Vuelve su bajeza sin esfuerzo ni lucha
a ser ruin silencio y cobarde mansedumbre.

Vuelve el no sentir agradecimiento ni dolor
a ser ruina humana en decadencia.

Vuelve, vuelve una soledad violenta
a ser otro crimen que espera su cadáver.

viernes, 15 de julio de 2011

CREACIÓN

Bajo el techo de la noche
leo el misterio, otro idioma,
que protegen los silencios.

Entre los juncos de su orilla
esquivo las palabras
que no abrazo lentamente hacia mi tierra.

Justo donde las libero de su orden , su rutina,
buscan ser testigo de su nombre,
sinsentido que adheridas se diluye.

miércoles, 13 de julio de 2011

JANITO

CAUCE

En su cauce,
despacio es mucho después de la sangre.

No se hizo el afán para el que elude,
apenas rostro entreabierto,
si su labor termina a solas y en su mundo,
y es vida que no atestigua la que abre.

Aprender despierto son pasos que han gozado,
que encienden sin nostalgia la llama que pervive
y no deja grietas en la vida que aprende a refugiarse
ni persevera en lo que ha de rendirse a la evidencia.

Tiene su sostén lo apenas imprevisto,
la caricia que se aloja en lo que ya no podrá nunca,
tiene oficio el exaltar una salida,
lluvia que esparce el sentirse satisfecho.

Tantean destino las manos,
les hace sitio la palabra que no miente por costumbre.

martes, 12 de julio de 2011

TO BE OR NOT TO BE

Hay que ver lo fácil que es la vida y lo difícil que se pasa tan solo por variar el modo a causa de creerla entender.
Lo fácil que es pronunciar el “Señor, sí, señor”, el seguir el paso a la tropa, el no levantar la cabeza -y ni de coña el dedo- cuando algún superior pregunte, el hacer lo que se suela hacer, el decir todo lo que se suela decir, y algunos nos empeñamos en ser lo que sea el ser, en llamar a las cosas y a los fulanos por su nombre, en ponernos en su propia escalera y a su altura, y mirarlos con toda naturalidad a los ojos, y encima nos quejamos de sus gestos y de que no nos saludan.

Es gana de complicarse y estar en su punto de mira.

El ir por libre, en solitario, es gratificante. Deja un regusto dulzón, nada empalagoso, el sentirse autosuficiente, no amparado a la sombra de nadie. Porque sombras es lo que buscan todos, y puertas que les abran pagadas sólo con amplias sonrisas y lengüeteo.

Bueno, ya he dejado por sentado que somos pocos y que nos miran mal, que este camino que cada uno ha osado escoger puede que en muchos momentos no sea ni camino al no haberlo andado nadie. Que habrá momentos de desaliento, de empezar a notar unas ganas inmensas de regresar a unirse a la patulea. Pero solo como un espejismo ya que el que ha nacido para esto no sabría disfrutar nada de eso.

La vida fácil conduce a lugares conocidos, dóciles, soñados, es cierto, mas cuando se tuerce todo lo que suele torcerse,  mas cuando se nos cae el mundo encima y empezamos a notar la boca llena de tierra.

Gracias a que dan alas los pequeños detalles. Esos que barren la mente y la dejan hecha un solar de vanos pensamientos. Y es que no merece la pena soterrar lo que realmente merece la pena por uno mismo de uno mismo.

Ser o no ser, que ya dijo quién ya sabe(n).

DONDE ESCRIBO

Donde escribo son viejas las palabras.
Saben igual de la cercanía
como de atardeceres desnudos de recuerdos.
Donde escribo llegan hasta mí sus pasados encendidos,
deshojados de nombres,
de razones al otro lado que  no existen.

Salvado su invierno
la piel aprende de la  infancia
tantas veces en los ojos sorprendida,
Sin dudas la noche
hace limpia su custodia
tantas veces descubierta sin pensarlo.

Donde escribo tiene alas la tierra
que me acerca sus profundidades
como ejemplo a los futuros que se pierden.
Donde escribo llueven hojas secas
de árboles fríos
como voces presas descubiertas.

Primero crece lo extraño
página a página
para leer lo justo,
luego me piden sus años
con voz de más
el olvido, que presume y no tienen.

lunes, 11 de julio de 2011

VISITA A BAÑOS DE LA ENCINA



LOS NUEVOS CUENTOS

Falita despierta  de su sueño y ve frente a ella al duendecillo del bosque.
-Qué susto- exclama sin miedo alguno
- No temas, hermosa niña, el príncipe Juan del reino encantado de Bailenlandia me ha pedido que me acompañes a su castillo
-¿Juan? - se extraña Falita y hincha los morritos- ah, no, a mí el que me gusta es Alberto
Al duendecillo se le erizan las orejas puntiagudas.
-Pero vamos a ver, niña, qué Alberto ni que Alberto
- Alberto Soria Rodriguez, mi primo - sentencia Falita
El duendecillo se rasca la cabeza. Piensa. Echa humo por la nariz y las orejas. Luego sonríe.
-Pero niña, el príncipe Juan es un apuesto príncipe, y espera a su amada dama para hacer un bonito cuento, ¿sabes?, de los de toda la vida, ¿eh?
Falita se agarra con fuerza las coletas y grita como una loca. También patalea. El duendecillo baja las orejas y los brazos.
-¿Alberto qué...?

PEQUEÑOS CICLOS

Ha vuelto a sonar el lunes en el reloj de la mesita.
Y ya me tendrá despierto el resto de la semana.

domingo, 10 de julio de 2011

MALDITA CRISIS

Todas las pistas llevaban al detective Juan Angulo -detective aficionado, o sea sin licencia, o sea trabajando bajo cuerda, pero en paro- a resolver el fin del misterio.
¡Pues claro, como no se me había ocurrido!, saltaba de jubilo acabando de un trago la litrona y rebañando las pocas aceitunas del plato.
No había ninguna duda: la madre estaba muerta y él se hacía pasar por ella. ¡Ese maníaco era un artista, había simulado la voz de su madre para confundirle!. Ya solo quedaba atraparle, cogerle justo en el momento en que iba a perpetrar otro crimen. Aún estaba sobrecogido al recordar la muerte de Marion, su cadáver desnudo, cosido a puñaladas en el cuarto de baño, a la caída de su colega por las escaleras cuando subió sin temor a la casa de la colina. Un asesino que tenía frente a él y al que empezó -en vano- a retorcer el cuello en el cristal de su Mahou. ¡Tú, claro, Bates, como no, Norman Bates, pues claro!, señalaba eufórico la pantalla dando el caso por resuelto al tiempo que el novio -Loomis- de Lila pugnaba por detenerle    

sábado, 9 de julio de 2011

ENA

Es toda oídos y ojos –ojazos- ésta Macarena o Lorena que no me pierde un gesto ni nada de lo que le digo.
Ahora estoy con los coches de mi garaje y mi casa en la playa, pero es mentira. Mi coche no es malo pero no un Jaguar y en la playa sólo podría refugiarme bajo una sombrilla o mi mascota, que hoy por cierto no traigo (la boina).

Ésta Macarena o Lorena, me dijo ena o algo así tras su tercer cubata -ahora ya se la entiende menos- , sí, decía que ésta escultural morena que está a punto de derrumbarse en mis brazos por doble motivo, es de las habituales aquí en este antro guarrete donde se nos permite a cuatro vejetes  -no tanto- jugar a ser jóvenes, y a activar los recuerdos.
Ésta Macarena o Lorena, ena es lo único seguro, me enciende aunque yo ya no esté para mucha llama.
Así que tomo un refresco de naranja o limón tras otro para seguir a ésta devoradora de whiskys con seven-up, y ya me cuesta, y ya empiezo a notar la tripa algo descompuesta.
Es una experta del oído, de mostrar la carne hasta la frontera de lo serio, un muro para mí, creo, ésta noche, un muro in moldeable en el que a falta de fuerza rocío de deseos, y de insanas intenciones.
El dueño de este tugurio está encantado. Activa la nena el negocio, y por sus gestos le noto que todo esto lo ha vivido antes, escuchado hasta la saciedad cientos de veces, mientras que la hermosa e impenetrable –ya sí lo digo- Macarena o Lorena -ena- toma su ración diaria –un dineral-  hasta quedar KO frente a un viejo que hubiera tumbado sólo con bajar dos centímetros más el escote. Yo ya hice lo mío y con 91 mirar es lo que a lo mejor me queda –al menos hoy-.
Bueno, no hay resentimiento, que así cada uno se lleva lo que puede.
Me escucha con atención, y ríe, ríe hasta por las orejas, y hace una seña para otro pelotazo, la nena ena. Para mí una tónica, le digo. Y me pide que después por favor  la acerque a casa. ¡Buff! Se me antoja algo complicado.


A QUIÉN (NO) SE LE OCURRE…

Pensarnos juega a nosotros ///////  Va, y viene qué fue ///////  Te amo ama ///////  Saberme, como tú no lo digo ///////  No soy hoy sino de antes ///////  Ser fuerte no vence a la vida pero la humilla ///////  Cárcel tuve sin pensar ///////  La historia nos resucita ///////  Fui soldado, y sacerdote, ahora albañil, que yo recuerde ///////  Lo más vendido tan solo es lo que más se vende ///////  Las noches no acaban nunca aunque a ésta no sé lo que le pasa ///////  La crisis es lo de arriba abajo ///////  En un kit de supervivencia pondría un libro para beber de lo que lea  ///////  Es triste que la alegría esté tan falta de personalidad  ///////  Reinvento las palabras sin orden  ///////  No me aflijo, pero no se me nota demasiado  ///////  Me acerco a tu mirada, y nada(n)  /////// Siento poeta tu prosa ///////  Salvado ser serio me es más fácil ser Risueño  ///////  

viernes, 8 de julio de 2011

JANITO

GIGANTE DE NIEVE

Atado a los límites de su triunfo
anda el odio,
acompañado de las risas al amor,
de las malas intenciones a los surcos de la sangre.

Gigante de nieve que vocea olvido,
tiempo que hiera el corazón,
es la excusa el regreso a la noche y tu ausencia,
es la soledad que nace de ti un abismo sin palabras,
nada que nadie no sepa, y ella sepa.

Desatado de sus raíces a la tierra
anda el hijo,
acompañado de sus recuerdos imborrables,
de esa injusticia al oído que jamás podrá callarse.

jueves, 7 de julio de 2011

FIEL TESTIGO

Es mi modo –soy un tipo raro, lo reconozco-, el soler hablarme cuando no tengo nada que decirme. A lo mejor es común hablarse pero yo sólo lo sé por mí ya que estas cosas íntimas, de principio, es imposible contárselas a nadie. En fin, que me hablo, me hablo, y me digo, y voy atando cabos a cosas que estando en mí no estaba al cabo de su existencia. Alguien debería explicarme por qué digo cosas que no he visto ni oído nunca. Quién es ese que hay en mí y que se regodea porque sabe de mí más que yo. Y por qué me place luego repetir sus cosas. Ser apenas un testigo fiel de sus labios y vuestro oído. 

miércoles, 6 de julio de 2011

OSITO(S)















Tenemos
un osito con un osito,
de peluche y de peluche,
dos ositos en uno,
pero uno.

martes, 5 de julio de 2011

JANITO

DONDE CAERME MUERTO

Tiene mi mujer un modo poco cariñoso de decirme las cosas, y la verdad es que ya estoy un poco harto.
Ya la oigo subir las escaleras e imagino que me esperará otra buena. Ya está aquí, ¿la ven?, con ese bambo que se quita sólo para ponerse otro, con una coleta en el pelo que de ahí me gustaría agarrarla, y esa lengua, esa lengua…, ay, Dios.
-Pero , Jacinto, ¿todavía no te has levantado?
Bueno, reconozco que hoy tiene razón. La culpa es mía y vuelvo a darme cuenta al ver en el reloj de la mesita que son más de las diez de la mañana.
-¿Es que tengo que hacerlo todo yo sola, no te da vergüenza?
Vergüenza, vergüenza, bueno a eso a lo mejor me he acostumbrado. Me estiro, me crujen los huesos y también, como no, le molesta.
-A ver si mueves ese cuerpo, ¿no puedes salir a andar como todo el mundo?
No la replico. Algunas veces se calla.
-Podrías ir y hacerme la compra alguna vez- sigue gruñendo mientras estira las sábanas.
Hay que joderse, sabe que me da corte ir al súper y todos los días insiste en lo mismo. Siempre vas a lo tuyo, siempre pienso decirle y siempre me callo por no liarla.
-Solo sabes hacerme sufrir
Se marcha y empiezo a vestirme, hoy casi sin ganas. Mover los brazos es un ejercicio que me está dejando muerto. A pesar de eso me pongo la camiseta. Otro cantar es ponerme los calcetines. Hoy no es mi día. No veo mi cuerpo para las prisas. La cama y sus sábanas estiraditas parecen invitarme a arrugarlas. Y no lo pienso.
-¡¡¡Jacinto!!!
Abro los ojos. Es la una y media. Joder, todos los días igual. Al próximo grito la lío, juro que la lío…   




REY LEÓN

A mí, desde pequeño, me enseñaron mis padres a ser persona, a mirar al frente y a dar la cara –ha habido lugares donde no la he dado, ni la doy, pocos es cierto, pero sólo porque previamente me la han partido, metafóricamente hablando-,  a ir por la vida con la verdad que uno tiene y su modo de contarla, a ser tolerante, a ir dejando a los demás su sitio, lugar inviolable al que cada cual tiene derecho.
Bien.
En la vida hay momentos de todo tipo. Si cualquiera echara la vista atrás encontrará de todo, desde lo sublime a lo más infame, momentos de júbilo y de perpetuo arrepentimiento. Vería con toda claridad que para santos no estamos destinados ninguno salvo que lo malo no se piense, o no aparezca, o se logre barrer bajo la alfombra. Y es que no se puede ir solo de bueno por la vida porque esta te hace o te dice tonto.
La vida es dura y de duros forma su tropa de élite. Otros López son los lugares donde ha de ir colocando al resto. Y como somos muchos y ha de haber de todo queda de consuelo que el tiempo es el juez que le pone  las cosas en su sitio, pero es que a veces tarda y la prisa es pan de cada día y su tocino.
Maduros, solemos reflexionar sobre haberlo visto y vivido todo, sobre los pocos secretos que nos quedan por descubrir de lo único conocido de la existencia. Poco creemos que nos sorprenda.
Pero hay.
Y como de lo bueno dicen que se escribe poco –yo añado que nada- voy a hablar de lo malo malo lo peor a que un ser humano puede estar expuesto: a perder su dignidad. Creo, sin temor a equivocarme, que es el peor delito no penado cometido contra uno mismo ya que logra un daño irreparable.

Estamos viviendo momentos duros  que ponen a prueba –y de qué manera- nuestro aguante. Pero incluso en los momentos más duros el hombre haya razones para seguir llamándose persona, para seguir siendo digno de llamarse persona.

La ética y la moral tienen su línea roja y saltársela a la torera ya no permite el regreso porque sólo conduce a la selva, a la selva del ser.

EL MUSEO (desde la obra)

domingo, 3 de julio de 2011

TENSA E ILUSIONANTE ESPERA

Voy a contar hasta tres, ¿entiendes?... uno, dos… ¿Por qué hasta tres?, le pregunto. Mira de soslayo, no sabe hacia dónde porque a mí no puede verme, mira de reojo a todo  lo que puede verse, un paisaje liso alrededor, cuatro paredes cercanas, donde sólo he dejado dos o tres cosas olvidadas, que recuerde: mis gafas, la agenda… una remota idea. ¡Tres, retoma el tema enfurecido, porque no sé qué hago aquí, porque no sé qué estoy haciendo aquí, porque no sé qué cojones estoy esperando aquí!. Ha de ser duro ser nadie, digo yo aunque yo no lo haya sido nunca, saberse nadie, estar vivo y a la espera de que un advenedizo decida decirte quién eres. ¡Estoy hasta los huevos!, grita su prisa a mi oído.  Debería excusarme, pero no. Tengo muy claro lo que hay, tengo el inicio, pero para nada la dirección, y mucho menos su destino. Intento calmarle mientras intento pensar. Tengo todo lo que necesitas, le digo, tiempo y ganas. Solo eres un puto gilipollas, un cabronazo, contesta rabioso. Tiene razón, disfruto haciendo sufrir, pero es mi modo de hacer las cosas, de crear lo que nadie antes –ni yo- haya oído ni imaginado jamás. Siento debilidad por mi criatura, ella siempre es la primera que vive en cada historia, una historia que todavía no tiene. Voy a sentarme, no haré nada de lo que me digas, te lo juro por mis muertos, sigue intentando en vano coaccionarme.

(Prólogo de mi nuevo libro de relatos "En breve")

sábado, 2 de julio de 2011

LA LLAMA

GESTOS

No gasto, amor, llamar amor miles y miles de veces,
no noto que desfallezca de cansancio,
no me pide dejarle preso por culpable de haber sido.
Amor,
amor es lo que te llamo si me llama,
y me llama siempre, siempre, complacido.

Tan seguro está de otras palabras que las sume en los silencios,
tanto sabe de ti, de mí, que no dice
que duda la verdad por no ser útil,
tanto nos hace hacer sin notarlo
que el hecho queda hecho sin razones,
y tanto,
tanto cuesta hacer, como cuesta mantener lo no sufrido.

Amor, qué es amor sino la suma que no sumamos nunca,
otra vela soplada como otro guiño a lo cierto.
Amor,
qué persiste en su nombre cuando se ama
sin necesidad de un te quiero,
por qué se llama llama la llama
que no deja rastros de ceniza.
Amor, ya sé que amor de amor sabrá lo suyo,
y que tú y yo sabemos lo nuestro. Pero yo además de mil amores.



MICROSONETO

Amor
da
va
por

caminos
a
sinos
ya

escritos,
a
hitos

declarados
para
dos

viernes, 1 de julio de 2011

EL LARGO Y ODIOSO VERANO (repeat)

Ya está aquí la mente de sol y playa y los problemas para septiembre, sólo que media España habrá de conformarse sin sol ni playa y los problemas para ya. 

Mal verano al que no llamarán verano. 

REFLEXIONES DE UN ESCRITOR INEXISTENTE

No soy escritor, escribo, que no es lo mismo. Hay una especie que abunda, los que escriben sólo por escribir. Los que buscan la fama de soslayo porque no se la creen, sólo diosa de los verdaderos genios. Jamás seré un escritor si alguien no lo asegura. No me importa. Escribo sólo para mí. Perdonen. Me miento. Nadie necesita escribir para sí mismo. Eso es un esfuerzo innecesario. No necesito explicarme lo que ya sé, o quiero, o deseo. Se escribe para alguien, sólo que aún no existe para mí ese alguien. De momento calmo mi ego de artificios inservibles, amagos informes, a la vez que busco con ellos ese resquicio que buscan todos para cruzar la insigne frontera literaria de la inexistencia. El despertar de un sueño rutinario. De momento relleno mi vida de historias que no trascienden. Creo personajes que murmuran porque no logran alzar su voz. De historias mudas y oscuras. Vidas que no importan. ¿Qué es ser escritor, y que hay que hacer para lograrlo?. Escribir bien, por supuesto, supongo que apartar de nuestro entorno…, no, bueno, no tomar en consideración la opinión de una serie de personajillos funestos, luego levantar la cabeza y mostrarnos sin ningún tipo de cortapisa, jugarnos el todo o nada, ofrecer lo que hay. También saber esperar, si creemos que merece la pena, encender una vela a la suerte.
Ojalá fuera fácil. No es así. Publicar viene a ser como un rayo de luz inesperado o, lo más habitual, como el camino largo y sinuoso de un condenado a muerte desde su celda hasta el patíbulo. Influyen muchos factores, el amiguismo como lacra entre ellos. Muchos libros publicados no pasarían un superficial examen crítico. Sin embargo están ahí. También para nada. No sueño con eso. Me llamarían escritor pero yo no me consideraría escritor. Publicar un libro te coloca la ansiada vitola pero no te la graba en el corazón. Te la graba el público, seguido de la crítica. Quizá sí ayude una crítica acertada. Que ojalá diga: “Logra que los sentimientos se adhieran a las palabras y que florezcan al despertarlas”. Sería hermoso. Al leer debe destaparse la esencia como al abrir un frasco el olor de un perfume. Debe ser como respirar la belleza que extraigo a menudo de los libros que amo. De teoría estoy puesto, ya ven. Pero no me sirve. Todos esos libros hermosos, esos pasajes que recitaría de un tirón sin temor a equivocarme no tengo más remedio que esconderlos en el trastero de mi memoria cuando me pongo a escribir. Mi mundo es otro y nada debe coaccionarlo, mucho menos interferirlo. Mis personajes nacen de un lugar inédito, mis historias fluyen del vacío de un abismo. Es un lugar oscuro pero virgen porque ha estado sellado como una tumba no profanada. No me suena nada de lo vivido antes y eso me anima. Remover el caldo de lo ya escrito suena a recalentado. ¿Qué les parece?. Que todos decimos lo mismo. ¿Qué madre hablaría mal de su hijo, qué comerciante de la mercancía que ofrece?. Descargo en mi defensa que al menos quiero ser original aunque no lo logre, diferente aunque les suene a un poco más de lo mismo. Es frustrante escribir poesía tras haber leído a Machado, Baudelaire, Pessoa, Hierro, u otros, aventurarme a escribir relatos, mucho más una novela con los fantasmas silenciosos, de tantos y tantos, apoyados en mi hombro. Pero lo he hecho, lo hago. No nieguen que tengo voluntad. ¿Por qué lo hago, y qué intento conseguir?. No lo sé, nada. ¿Entonces?. Sonará a manido pero puede que para gritar a los cuatro vientos todo lo que debo callarme. Escribir da el poder de crear y decidir. La realidad es otra y bien distinta. Te arrastra sin que podamos agarrarnos a todos los deseos. La realidad de mis libros son todos esos deseos que escaparon de mis manos, decenas de esas cosas que no se pueden incluir en un tema de conversación, que no puedes confiar a nadie. Doy rienda suelta a aquellos sueños de niño o, por ejemplo, a los anhelos de persona madura, o interpreto un sueño ininteligible, amo a una mujer inaccesible, o apaleo a algún hijo de puta, a veces también sufro por alguien. Mis personajes no son una excepción, es injusta la vida, también para ellos. Se me va la olla. ¿Lo entienden ahora?. No es que esté un poco loco, sino que todo lo que se crea adquiere vida y su condena al ostracismo no les satisface ni a mí que me gustaría verles correr o jugar como niños en un parque. Les veo tristes, sólo acompañados por mi insistente mirada de padrazo y sufro de estar con mis pies y mis manos atadas.
Todo empezó brincados los cuarenta, de sopetón, un día sin nada especial, y como único precedente unos cuantos relatos que no conservo de mis diez u once años. Salté a la piscina, presumiblemente vacía (con toda seguridad), con un agua de un azul y temperatura impresionantes.  Empecé a escribir de forma compulsiva, como si se me fuera a acabar el tiempo. Escribía a cualquier hora, en cualquier lugar, tomaba apuntes de todo lo que brotaba en mi cabeza naciendo una selva de demasiadas cosas inconexas y deslavazadas. Yo enmarcaba animoso el resultado pero cada brote nuevo enterraba al anterior sin ningún tipo de remordimiento. Fui puliendo aristas, formas, cribé relatos, poesías enteras, y fui seleccionando lo que ahora conservo, no maravilloso pero para mí aceptable como inicio. Hay quienes dan a la primera, la mayoría nunca, luego está ese grupito que insiste, insiste al otro lado del cristal esperando ser visto. No puedo circunscribirme en el primero, y sí espero estar en el último donde la fe alienta al trabajo y a la espera. ¿Presentar mi obra a un Certamen?. Ya lo he hecho, quizá apresuradamente. En cada revisión post – certamen tachaba numerosos errores gramaticales (nimios, es cierto), defectos de planteamiento, con un trasfondo adecuado pero de resultado global insuficiente. Ahora soy más cuidadoso. Hiberno las obras repasadas hasta la saciedad para retomarlas un mes más tarde como si fuera un lector cualquiera y así ver el efecto que me producen. Amo lo que escribo pero no debo ser mi crítico. Lo sé. No hay prisa para ellas. Mi camino es corto aunque lo haya iniciado demasiado tarde. No. Nunca es demasiado tarde. El resto de mi vida cuenta aunque haya ido por otros derroteros. No me importa si no lo logro. Vuelvo a mentirme. Claro que importa, sí que importa.

(escrito en enero de 1.998)


CALLEJONES SIN SALIDA

A veces me aliviaría
caer a un abismo y desaparecer,
regresar de nuevo al mismo lugar
desde aquella mirada inocente de niño.

(de "Genuinas parejas", 2004)