juanitorisuelorente -

jueves, 9 de noviembre de 2017

ECOS DEL LABIO

(Imagen de la red)


















Desperté, por fin,
pero, al fin, al mundo de tu boca,
a encallar en la vida del vergel
de las olas que no resbalan,
en la patria de los cuentos infantiles
y la miel de los venenos,
ese asunto de voces solas
que huelen,

tan a ti,
tan desde dentro.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA INTIMIDAD DE LA OBRA


















PREÁMBULO

El constructor
que no escucha el corazón
de una obra
debería trabajar otro corazón.
Quién construye
esculpe cuerpos a la nada,
dibuja rostros al viento,
divide en noches a la luz,
creando vida donde nadie,
legándole su sangre,
si le pone corazón.
Quién construye da sentido
a la piedra,
graba en ella su nombre,
y ha de tratarla como algo más
que un breve tiempo que
dé de comer a sus manos.



(1)
Ladrillo a ladrillo
dejamos a su adentro
respirando a la intemperie.
Erguida y desnuda,
con su piel bajo teja,
espera sueños que la abriguen.
Le late la necesidad
de ser vista en toda su inocencia,
e ir escuchando poemas
que cubran su alma.
Su noche espera que mis manos
besen su rostro de cada día.




(2)
Meter a la luz, el agua,
en vena
es tarea de cirujano.
Toca operar, y la rozadora
abre surcos en todas direcciones,
metros y metros que coser con yeso
a cada corazón. La batalla
que en macizo se endurece
en el hueco se respira
-saltan chispas a la carga-,
hasta ver a tierra
toda senda derramada.
Cae la tarde y queda en su plano
el desastre, cada pared
sana en su idea de ser.
Por ahora el trabajo
vive su vida escondida.


(3)
Cuando el último enser
subterráneo capitula
y comienza el ladrillo a desvairse
en la obra relampaguea
el ademán de rosa.
Se repiten, en su cielo irrepetible,
los rostros que despliegan nuestras manos:
paisajes de blancura y,
en la porcelana uniforme
cierto capricho de juventud.
Cada imagen deshace en sí
el fondo de plata
y se erige protagonista
de sus ojos mudos.
Toques de hada
creando castillos del aire
al oficio de la luz,
toda una letanía
enharinada de belleza

y con la estructura a tientas.

viernes, 27 de octubre de 2017

BUENO

(Imagen de la red)












Tu Bueno es un click

a los silencios. Base

de tu nada que decir.

Bueno, hablando de nada,

como palabra difícil, losa

de conversación inviable, infiel

a mis vaivenes.

Tu Bueno es un tiempo de escasez

que nos acerca la distancia, conversa

como un mar quieto,

como una luz ajena, como

una voz que escribe sin los ojos.

Es estar conmigo, pero sin mí,

abriendo la boca desde la carne,

incansable de la muerte, hasta

que mi noche coge el hilo

y hace bueno tu regreso.

Bueno, y mil veces bueno,


entonces. 

jueves, 19 de octubre de 2017

ERREQUEEÑE

(Imagen de la red)























En conocerle nunca tuve empeño
y eso que andaba al ritmo de mis años,
de mi vida era entonces navideño,
soplaba y le apagaba sus engaños.

A su enfermo reloj mi fuerza enseño,
porque ¿qué era ese ascenso de peldaños
por horizontes planos, de diseño,
con mi sangre al galope y dos redaños?

Primavera a lo bruto, como el niño
que sin pensar camina sus otoños,
llega a la madurez sin un rasguño

y al futuro ni lanza el negro guiño,
mira atrás disfrutando sus retoños:
los mil años metidos en el puño.

domingo, 24 de septiembre de 2017

¡EJEM!

(Imagen de la red)












Hemos andado hablando todo un día,

juntos alguna vez,

y hemos aprendido

que no dejarnos callar

ni dormir

no es una locura

si nos duerme la voz,

y volver y volver a vernos

es así nunca

como oficio corazón.

Cada vez de otra sed


como ejemplo.

martes, 19 de septiembre de 2017

PRINCESA

(Imagen de la red)



















Descubrí verdades,

y desde aquel día

entiendo al alma.

Hilvanaron los ojos,

a las manos blancas,

la sangre azul,

volviendo a sueños laberinto

toda confianza,

si tú estabas en sus labios,

en su principio viejo.

Entonces


tan lejos, princesa.

domingo, 3 de septiembre de 2017

CAMINOS AL VERBO AMAR (Relato)

(Imagen de la red)
























El amor seguía un camino ciego de viejos besos. Y él seguía su cuita en el pensar cargada de ojalases.
La amaba. Así, como a ella, no había amado jamás a nadie. Su vida había sido un sentir de afuera sin saberlo realmente, quizá como un periplo náufrago tras la sirena de una isla. Por eso,ante el corazón indebido, saqueaba su ternura, toda la que nunca conducía a su nombre, a nada que antes fue, realmente.
La amaba, y recorría el pasillo de este hospital con una pequeña rosa roja en la mochila y el temblor atado al deber indeciso.
Cerca de la 308 tartamudeaba la excusa que le había traído a visitarla, esa supuesta casualidad que le tenía aquí, a unos pasos de ella, con la voz cayéndose a pedazos y sus ojos apoyados en su rostro de verde belleza.
Respiró al ver solo acompañándola a su tía, y voló en la ceniza de todo su secreto.

  • Hola, he venido ver a un amigo, y me han dicho que estabas aquí

Sonrió a su tía y se acercó a besarla en la mejilla.
Desnuda quedó la voz en fuga, y todas y cada una de las preguntas sucesivas, encendido ya el tiempo de pájaros y universo.

  • Tengo que ir un momento abajo – dijo su tía - ¿le importa quedarse mientras vuelvo?

Le respondió el silencio de seda, su vestido sonriente. Y quedó a la luz, repicando, otro instante verdadero.

  • Tonto, ¿por qué has venido?
  • Te he traído algo. Déjame darte un beso...en los labios
  • Uno chico
La rosa entre sus pechos, y un beso desobediente ataron a suspiros de honda fragilidad, también a un ir y venir de muros de piedra.

  • ¿Por qué has venido?, no deberías estar aquí
  • Ya

Abrazó en su mano la fe desecha, la espera aterida, a toda la sangre por venir, y esculpió te amos con voces mudas al fuego de lunas a los labios.
Que apagaron en un beso...y otro...

  • Vete ya
  • Cuando venga tu tía

Siguió el alma en su sed inundada, pero apoyada en sus raíces, hasta que el último instante quedó sin vida.

  • Que te mejores. Adiós señora

El adiós movió su pañuelo. La tía le siguió unos cuantos pasos.

  • Que se mejore su amigo. Muchas gracias por venir
  • Gracias
  • No soy tonta, ¿sabes?
  • Ya lo sé
  • Estas casado
  • Ya

Como un devenir de los astros, cada palabra por venir se sabía cómplice, y quedó en manos del pestañeo y la media sonrisa, al profundo olor del camino en la sombra con todos los puentes rotos.
Aún así de dulce quisiera.

  • Dame un beso, anda


viernes, 1 de septiembre de 2017

RESPIRANDO, NUNCA

(Imagen de la red)

















Quererte

tiene roto saber

por el sueño cansado.

Distraen

las horas que pasan al revés,

algún beso de verde mudez,

varios encuentros sin sombra.

Donde ata

en secreto respirar

se desploma

la sangre indecisa,

si come la lentitud

del forcejeo aprendiz,

de los ojos al descuido.

Amarte

tiene la noche pensada

con la voz a los muslos

cavando besos hacia tu voz,



pero el resto de la vida

sin vaivenes,

con solo besos al alma.



Y bajo este desastre

sigue fiera tu paciencia,

sigue mi mano rota

por tu nunca, desnuda.


domingo, 27 de agosto de 2017














Hay mundo a la mano

en los ruidos que arden,

oído enamorado

donde crece tu nombre,

hay versos de leche

y ojos de pan

al vaivén de los hilos,

de los pies sobre el agua,

de tanta y tanta necesidad

de verte. Hay

ser muy posible

en los vientos de piedra,

ciegos en el pensar,

hambres rociadas de besos,

platos que miran su reloj,

para siempre suspirando a la prisa,

y mucho mucho sol

en lo que asciende a la penumbra.

Hay ternuras de testigo

en la paz de los puentes,

palabras en tus pechos,

en los muslos que llueven,

hay te quieros en la mudez,

corazones de puntillas

por la sangre constante

que va sellando cada abrazo de la voz

a olvidos de la luz,

a ruinas de la tierra.



Sí.


sábado, 12 de agosto de 2017

CABEZÓN (SONATINA)

(Imagen de la red)


















Con el alma partida por el ser que le toca,
genio del cuello erguido, la razón en la boca,
¿Es creíble su pena, su supuesto dolor?
Para cada problema tiene firme una excusa,
impoluta su imagen, así nada le acusa,
borrón y cuenta nueva, que prosiga el amor.

Es caballo alazán en sus mundos de arena,
no le importa el instante ni mendiga dar pena,
ascender un peldaño lo asemeja a volar,
sin íntimas preguntas, continuar a su bola,
es el himno presente con la bata de cola,
el placer de vivir es un hito al azar.

Y a la voz de sentir y mirarse al espejo
descubre al ser perdido dentro del niño viejo.
El silencio germina, queda sol por nacer,
a la luz de la piedra funde adentros la llama,
va desvelando al hombre recostado en la grama,
con la mente muy alta, resignado a perder.

Tiene a un rostro cautivo la palabra que abraza,
su sed en libertad a su piel se atenaza.
Tras su flor intangible, los milagros en cruz
poco a poco suceden con el niño en la cumbre
y no hay en su interior un rincón que nos alumbre
este nuevo lenguaje con miradas de luz.

Y no haya sitio el hombre que en su nombre no cabe,
ni asomado a su tiempo si de instantes no sabe.
Y aunque a todo su empeño le ponga voluntad
siempre pugna el altivo por ganar sus razones,
sin querer hace gala de romper corazones,
si es un cabezón hecho de difícil edad.

viernes, 4 de agosto de 2017

NUESTRAS ENTRAÑAS

 (Imagen de la red)
(Imagen de la red)
(Imagen de la red)




















NUESTRAS ENTRAÑAS

(1)
El tiempo camina.
Subebaja
e imita la infancia de una calle
en blanco y negro. Y hace de ella
un flash de identidad, un instante
perdido que exhibe su nombre
con alma dentro. Como un río de orillas
blancas con cuerpos de piedra
que miran lejos: la espalda de luto,
la constante conversación con el guardia civil,
la niña distraída, el perro
que duerme para siempre, el burro,
chuleando al empedrado,
y la iglesia,
al fondo,
firme, indemne,
-ella sí-
hacia lo eterno.


(2)
A las sombras y al agua
las añora un desierto,
y a los viejos
las una de la tarde.
A la primavera de una plaza,
reducida
a un suelo de ceniza,
no le crecerá la hierba.
La tierra tiene coche
y el cielo pasa hambre.
Es lo moderno,
aparcado de por vida
en la memoria,
en otro triste y gran adiós
al hombro/e.


(3)
Aquí bebemos por la tapa.
Comer es, por tanto,
el que bebe. Aquí
todo bar tiene de tapa
su historia, si tiene historia.
Somos así.
Si llena los ojos
alegra el vaso y llena y llena
cuerpos de luna eterna.
De aquellos que fueron
aún ronda el alma
por la carne que despunta
en abundancia. Y a esos, les damos
apreturas, ruido, suciedad,
y los cuerpos muertos como cultura
del abandono (sabemos morirnos).

(4)

Nuestra alma es de barro.

De barro nos moldean
el nombre nuestras raíces.

De barro es la bonanza,
nuestro as de corazones.

Barro que,
si construye y decora
amamanta soplos
de rutilante eternidad,

pero solo es tierra,

si no llueve.