juanitorisuelorente -

martes, 21 de noviembre de 2017

LA LLAVE

(Imagen de la red)

















Yo sé bien cuanto te quiero,

lo que suma como a nadie,

sin estelas de capricho

ni castillos en el aire.

Yo sé bien de corazones

que dejan pasar la sangre

y la yerguen al olvido

tras los rugidos del hambre,

de ese ser que anda perdido

porque de adentros no sabe.

Y sé muy bien de los días

que pasan sin equipaje,

con el viento vagabundo

golpeando mis cristales,

casi rozando mis manos

y tan lejos de su alcance.

¡Ay, cuanto pasado en piedra

escribiendo su aquelarre,

llamándose perdedor

de una manera cobarde!,

¡ay, cuanto apaga encendido

tanto amor de buena madre!

Y tanto sé ya de tierra,

de sus abismos de alambre,

que siento la sangre azul

por el confín de los mares.

Y apenas lo logras tú

con despertar el instante,

con escuchar a los ojos,

con enseñarme la llave:

Vivir la razón de un beso

cuando el corazón lo mande,

con palabras que se muerdan,

con abrazos que se claven,

olvidándonos del tiempo

por los mundos de la carne.

Tan solo lo logras tú,

y el secreto quién lo sabe.





domingo, 19 de noviembre de 2017

TENER AMIGOS

(Imagen de la red)
















Tener amigos desnuda

sin ambages lo que somos,

si sentir coge las riendas

de los silencios de oro

y se abre como milagro

el corazón poco a poco

a compartir de la muerte

con nuestra infancia de fondo

todo universo insondable

al que nunca fuimos solos.

Tener amigos respira

los instantes de otro modo,

es un cariño de tierra

con los caminos al hombro,

su destino es el momento,

los ritos blancos del ocio.

Tener amigos es grande,

son la sed con otros ojos,

cuando andar es un desierto

siempre surgen desde el fondo

con las manos en la vida

que repara el cielo roto.

Tener amigos acoge,

siempre se haya algún rescoldo,

siempre hogar para el oído,

siempre voz para el otoño.




jueves, 9 de noviembre de 2017

ECOS DEL LABIO

(Imagen de la red)


















Desperté, por fin,
pero, al fin, al mundo de tu boca,
a encallar en la vida del vergel
de las olas que no resbalan,
en la patria de los cuentos infantiles
y la miel de los venenos,
ese asunto de voces solas
que huelen,

tan a ti,
tan desde dentro.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA INTIMIDAD DE LA OBRA


















PREÁMBULO

El constructor
que no escucha el corazón
de una obra
debería trabajar otro corazón.
Quién construye
esculpe cuerpos a la nada,
dibuja rostros al viento,
divide en noches a la luz,
creando vida donde nadie,
legándole su sangre,
si le pone corazón.
Quién construye da sentido
a la piedra,
graba en ella su nombre,
y ha de tratarla como algo más
que un breve tiempo que
dé de comer a sus manos.



(1)
Ladrillo a ladrillo
dejamos a su adentro
respirando a la intemperie.
Erguida y desnuda,
con su piel bajo teja,
espera sueños que la abriguen.
Le late la necesidad
de ser vista en toda su inocencia,
e ir escuchando poemas
que cubran su alma.
Su noche espera que mis manos
besen su rostro de cada día.




(2)
Meter a la luz, el agua,
en vena
es tarea de cirujano.
Toca operar, y la rozadora
abre surcos en todas direcciones,
metros y metros que coser con yeso
a cada corazón. La batalla
que en macizo se endurece
en el hueco se respira
-saltan chispas a la carga-,
hasta ver a tierra
toda senda derramada.
Cae la tarde y queda en su plano
el desastre, cada pared
sana en su idea de ser.
Por ahora el trabajo
vive su vida escondida.


(3)
Cuando el último enser
subterráneo capitula
y comienza el ladrillo a desvairse
en la obra relampaguea
el ademán de rosa.
Se repiten, en su cielo irrepetible,
los rostros que despliegan nuestras manos:
paisajes de blancura y,
en la porcelana uniforme
cierto capricho de juventud.
Cada imagen deshace en sí
el fondo de plata
y se erige protagonista
de sus ojos mudos.
Toques de hada
creando castillos del aire
al oficio de la luz,
toda una letanía
enharinada de belleza

y con la estructura a tientas.

viernes, 27 de octubre de 2017

BUENO

(Imagen de la red)












Tu Bueno es un click

a los silencios. Base

de tu nada que decir.

Bueno, hablando de nada,

como palabra difícil, losa

de conversación inviable, infiel

a mis vaivenes.

Tu Bueno es un tiempo de escasez

que nos acerca la distancia, conversa

como un mar quieto,

como una luz ajena, como

una voz que escribe sin los ojos.

Es estar conmigo, pero sin mí,

abriendo la boca desde la carne,

incansable de la muerte, hasta

que mi noche coge el hilo

y hace bueno tu regreso.

Bueno, y mil veces bueno,


entonces. 

jueves, 19 de octubre de 2017

ERREQUEEÑE

(Imagen de la red)























En conocerle nunca tuve empeño
y eso que andaba al ritmo de mis años,
de mi vida era entonces navideño,
soplaba y le apagaba sus engaños.

A su enfermo reloj mi fuerza enseño,
porque ¿qué era ese ascenso de peldaños
por horizontes planos, de diseño,
con mi sangre al galope y dos redaños?

Primavera a lo bruto, como el niño
que sin pensar camina sus otoños,
llega a la madurez sin un rasguño

y al futuro ni lanza el negro guiño,
mira atrás disfrutando sus retoños:
los mil años metidos en el puño.

domingo, 24 de septiembre de 2017

¡EJEM!

(Imagen de la red)












Hemos andado hablando todo un día,

juntos alguna vez,

y hemos aprendido

que no dejarnos callar

ni dormir

no es una locura

si nos duerme la voz,

y volver y volver a vernos

es así nunca

como oficio corazón.

Cada vez de otra sed


como ejemplo.

martes, 19 de septiembre de 2017

PRINCESA

(Imagen de la red)



















Descubrí verdades,

y desde aquel día

entiendo al alma.

Hilvanaron los ojos,

a las manos blancas,

la sangre azul,

volviendo a sueños laberinto

toda confianza,

si tú estabas en sus labios,

en su principio viejo.

Entonces


tan lejos, princesa.

domingo, 3 de septiembre de 2017

CAMINOS AL VERBO AMAR (Relato)

(Imagen de la red)
























El amor seguía un camino ciego de viejos besos. Y él seguía su cuita en el pensar cargada de ojalases.
La amaba. Así, como a ella, no había amado jamás a nadie. Su vida había sido un sentir de afuera sin saberlo realmente, quizá como un periplo náufrago tras la sirena de una isla. Por eso,ante el corazón indebido, saqueaba su ternura, toda la que nunca conducía a su nombre, a nada que antes fue, realmente.
La amaba, y recorría el pasillo de este hospital con una pequeña rosa roja en la mochila y el temblor atado al deber indeciso.
Cerca de la 308 tartamudeaba la excusa que le había traído a visitarla, esa supuesta casualidad que le tenía aquí, a unos pasos de ella, con la voz cayéndose a pedazos y sus ojos apoyados en su rostro de verde belleza.
Respiró al ver solo acompañándola a su tía, y voló en la ceniza de todo su secreto.

  • Hola, he venido ver a un amigo, y me han dicho que estabas aquí

Sonrió a su tía y se acercó a besarla en la mejilla.
Desnuda quedó la voz en fuga, y todas y cada una de las preguntas sucesivas, encendido ya el tiempo de pájaros y universo.

  • Tengo que ir un momento abajo – dijo su tía - ¿le importa quedarse mientras vuelvo?

Le respondió el silencio de seda, su vestido sonriente. Y quedó a la luz, repicando, otro instante verdadero.

  • Tonto, ¿por qué has venido?
  • Te he traído algo. Déjame darte un beso...en los labios
  • Uno chico
La rosa entre sus pechos, y un beso desobediente ataron a suspiros de honda fragilidad, también a un ir y venir de muros de piedra.

  • ¿Por qué has venido?, no deberías estar aquí
  • Ya

Abrazó en su mano la fe desecha, la espera aterida, a toda la sangre por venir, y esculpió te amos con voces mudas al fuego de lunas a los labios.
Que apagaron en un beso...y otro...

  • Vete ya
  • Cuando venga tu tía

Siguió el alma en su sed inundada, pero apoyada en sus raíces, hasta que el último instante quedó sin vida.

  • Que te mejores. Adiós señora

El adiós movió su pañuelo. La tía le siguió unos cuantos pasos.

  • Que se mejore su amigo. Muchas gracias por venir
  • Gracias
  • No soy tonta, ¿sabes?
  • Ya lo sé
  • Estas casado
  • Ya

Como un devenir de los astros, cada palabra por venir se sabía cómplice, y quedó en manos del pestañeo y la media sonrisa, al profundo olor del camino en la sombra con todos los puentes rotos.
Aún así de dulce quisiera.

  • Dame un beso, anda


viernes, 1 de septiembre de 2017

RESPIRANDO, NUNCA

(Imagen de la red)

















Quererte

tiene roto saber

por el sueño cansado.

Distraen

las horas que pasan al revés,

algún beso de verde mudez,

varios encuentros sin sombra.

Donde ata

en secreto respirar

se desploma

la sangre indecisa,

si come la lentitud

del forcejeo aprendiz,

de los ojos al descuido.

Amarte

tiene la noche pensada

con la voz a los muslos

cavando besos hacia tu voz,



pero el resto de la vida

sin vaivenes,

con solo besos al alma.



Y bajo este desastre

sigue fiera tu paciencia,

sigue mi mano rota

por tu nunca, desnuda.