juanitorisuelorente -

domingo, 30 de noviembre de 2014

FINA LLUVIA (Cuatro décimas a A. Machado)

(Imagen de la red)





















Yo para todo viaje

-siempre sobre la madera

de mi vagón de tercera-

voy ligero de equipaje.


A. Machado.



FINA LLUVIA 


Hay cada vez menos freno,

está la oreja encendida,

desde el punto de partida

un beso, dulce veneno.

Fue para los dos ajeno,

de bolillos puro encaje,

un muy consciente homenaje

para abrazar a la lluvia,

por los caminos diluvia,

yo para todo viaje,


ante una nueva firmeza

fruto de los corazones,

necesarios nuevos dones,

alcanzada la pobreza.

Paraísos de pereza

derriten como la cera,

sin saberlo es ya pradera

la cima a que pertenecen,

y siempre donde no crecen,

siempre sobre la madera.



La fina lluvia de diario

fue empapando poco a poco

a aquel olvidado loco

que llegó a ser buen corsario.

El amor no es inventario,

decir a mañana espera,

no pedir la luna entera,

pero regar la maceta,

que no sea una maleta

de mi vagón de tercera.



Si de nuevo sale a flote

avisto cerca tu orilla,

prefiero tu luz que brilla

por mucho que el mar azote,

aunque lo incierto me agote.

Pierdo el reino, voy de paje,

estire la vida y raje,

yo ya busco la salida,

no me importa qué me pida,


voy ligero de equipaje.




viernes, 28 de noviembre de 2014

LLUEVO (Doble soneto)

(Imagen de la red)

















Amor, somos un barco a la deriva.
El cielo luce un manto inmaculado,
el mar frena su escala subversiva,
y nos hundimos, culpo a lo hacinado.

¿Fue nuestra tempestad, el ansia altiva,
esa prisa de todo enamorado?
No aceptamos el rol, la vida esquiva,
e iniciamos el viaje al otro lado.
Ahora nos mecen las olas remotas,
sin nada en nuestras manos, sin cabeza,
la ilusión desolada, flores rotas.
Una isla solitaria, y su crudeza,
es la luz a la peor de las derrotas.
Canto a la vida que se erige jueza.
Yacemos abrazados en la arena,
el deseo alcanzó la tierra firme,
atrás quedó la fría y triste almena,
mirar lejos, las ganas de morirme.
¿Acaso nada a nada no envenena?
Ah, amor, solo quiero sumergirme
en tu abrazo, en el beso que ordena
mi desnudez, a tu cuerpo adherirme.
Qué importa este lugar si estoy contigo,
construir la casa, ser nadie de nuevo,
si seré compañero, amante, amigo,
si en mi fiel corazón clavados llevo
tus verdes ojos. Si ya no persigo
crecer y crecer, si por amor lluevo.

domingo, 16 de noviembre de 2014

LO NUESTRO

(Imagen de la red)
























Hagamos redondo

un lugar del cuento,

donde quepa todavía,

de nuevo,

donde por qué no ocurre,

ni nunca se ve. Fundemos

ahora en todas las cosas,

siempres que sean de verdad,

lo nuestro sin sombra.

Hagamos un palacio a estar solos,

queden ya en el desierto


los mapas a ti.

viernes, 14 de noviembre de 2014

AL OTRO LADO

(Imagen de la red)















 Llega el parecer atado

a tener hechura de padecer.

Andar lo andado en su férrea

cerrazón. Como una perla

en almeja muda. Habita

el sentir sin techo sótanos del sentir.

Lento fue volteando es imposible.

Por qué, crece caído.

Entreabre el río la fe sin puente.


Al otro lado está el secreto de tu voz.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

RESACA

(Imagen de la red)
























Todo lo que lloviste

cae ahora por rincones

de la calle. El ayer húmedo

en los ojos inundados por la sed.



La resaca de su vientre.

ESPERAS

(Imagen de la red)















Jamás desfallece

verte.



Volver de nuevo

resplandece tras la lluvia.



Un otra vez


ingobernable.

martes, 11 de noviembre de 2014

TU NIÑO

(Imagen de la red)























A veces el niño construye

del recuerdo. Allí donde fue luz,

a ser todavía. A veces,

de improviso, vuelve a pensar en ti

y su peso inmaterial restituye

el equilibrio. El niño

no ha crecido a cada paso,

mantiene inconclusa su derrota,

su regreso es un arma de futuro.




domingo, 9 de noviembre de 2014

OTROS BESOS (Décima)

(Imagen de la red)


















Son tus labios ese duende

donde vuelvo a desplomarme,

su grosura vuelve a darme

ese vaivén que me enciende.

Ninguno hallo que refrende

su compartida dulzura,

sabe curar mi amargura,

tanto beso contra un muro,

siendo así placer impuro.


Darte un beso lo sutura.

domingo, 26 de octubre de 2014

CINCUENTA Y SEIS EN VERSO (Capítulos 16, y 17)























XVI

Una corneta tocó silencio,
y bajé mi bandera. Un
desenlace a media vida.
El poema era apenas un caligrama,
tu rostro y las justas palabras.
Más no sabía decir. Llorar
en un soportal, o perdido en la lejanía.
No pestañeaban mis cristales por la fuerza
del viento, me hundía, inmóvil,
hasta el fondo de mí. Corría.
Me dijeron que solo había que esperar.
En la fría penumbra, con la nula
existencia. Y todo reducido
a haber vivido. Era despedida
cada pensamiento, cada latido
que quedaba. Delante crujía el pasado,
detrás todo futuro, tanto no hecho.
Dijeron dos meses, y moría cada instante.
No fue así, su genio, incluso a solas, sobrevivía.
Fueron dos años. Esa vida siguió el rastro
de la luz. No se disfrazaba de ilusión, sentía
el dolor, pero tuvo pinceladas de juventud,
lentos amaneceres, días y días de hermoso
palidecer.





XVII

Suponer tintinea en los espejos
y no siempre a lo profundo responde.
Calzones hizo daño, tu voz hacia las uvas
de otro año de piedra. Perdonarte
aún no se escucha, aunque su sombra
no prospera. La familia siempre ante mi ropa
descalza. Mi hija vistió de blanco, y además
comulgó una celebración por vez primera.
Son años de lupa, y que ya venían enharinados
del cariño senil y sus dosis de carbonilla.
Un toma y dame con el niño de fondo.
Mutua ayuda que atrajo dependencia
y derivó a mi mas sonora equivocación.
Parecen de terciopelo ademanes de tela,
se enrocan los sofocos y comparten relojes de arena,
lo abismal no piensa para que luzca albas
su pozo oscuro. ¡Ay, parte de la vida
entre mohína, y un logro afortunado
que sufre un desenlace adverso! Se tizna
la nube de pájaros. Y lo desvaído atenaza.
Por qué, me pregunto ya en ayer. Esas
fueron voces que hoy no articulan palabra.
No hubo grano, mañana cosechada,
solo quincalla y hojarasca en un cobijo
a tientas, de mi propia voz a una voz ajena.
Estopa con máscara de odio, y tañidos
de sinsentido. Un mar de sombra. Y como luz
la señal de un imposible. Una muestra
material que regala un clavel a su sueño.
Nada sacro, y al tiempo un serpenteo
hacia la fe. Un Laguna baja de la luna.
La vida da, la vida quita.




lunes, 20 de octubre de 2014

POEMA PARA TI

(Imagen de la red)















Porque se aprende de todo lo nacido,
sumo a la vida es principio, es amor.

I

Naciste
a mí una tarde sin forma de presente,
con un perfil a trazos de pincel.
Vi en ti una nube en mi cristal,
y gotas de lluvia, incluso
en el tiempo de nuestra hora inmóvil,
y quedaste impresa en mis ojos ciegos.
Pasaron años, la rosa es fría penumbra
y desgracia. La vida mata y pide vivir.
A tener todo deja una pierna rota.
Creado el silencio, amanece por decir,
y los ojos son el agua en la sombra.
Vuelvo a verte con el rostro desprendido,
derramado en tus pasos sin huellas
por lo mas alejado de la tierra,
y cotejando aquel esponsal con tu mirada
doy por ti un abrazo a la lluvia.
Voz a tientas sin destellos de capricho,
esbozo en el fondo de una noche al despertar.
Lento fui dorando la tiniebla,
a instantes de insistente parpadeo.
Las imágenes me acercan la posesión
de vivir, y tiemblo ante tu mascara de luna,
ante el embudo a que somete la pena.
Me cabe tu aire, y poco a poco tu azul
desgajado, la tierra que humea; eres
una voz invisible que mis versos
ya escuchan, un velo fundido
a su bola de cristal. Y desnuda
por pasillos de los sueños dibujo
jardines sin otoño, y solo con la flor
de tu nombre. Y de palabras
empieza a ser el abrazo
de mi claro sentimiento.


II

Merodeaba una luz una tarde de plata,
y un café tensó el arco al sentir veleta.
Tenía delante la mano besada,
el rostro que habitaba cada poema,
y rodeado de acordes de cantera
pisé el cepo de la magia adolescente.
Abrió el tiempo del morir naciendo,
de instantes que abrasaban pasados instantes.
Abrió el tiempo del debate oscuro,
violentando la paz del amor sedado.
Quizá, que alimenta ser, nuncas al ser
esclavo. Mis ojos cincelaron tus gestos
blancos, y mis manos los cuidaron con ternura,
fuiste respirando en cada trazo, nadando
en el aire a mar de mis sueños,
empuñé las letras de tu su nombre
y los reté a batirse en duelo, vivir
morir siempre al acecho, y pidiendo apenas
que nada sangre. A solas mira la voz
flagelada, contigo la voz que aún no responde.
El amor en el verso no es inmune
a su latido.

III

Ganando pasos se viste lo que es de verdad.
Hablar son olas al oído, y su sentido
no hace camino al calor de la ceniza.
Yo no busco nada, tú no buscas nada,
es mi no no convencido, tu no pensarlo,
en una superficie de plenitud.
Cada texto es una rosa roja
a los ojos festivos de nadie, cada texto
es una flor que conserva mi ramo secreto.
Escribo de imágenes fugaces, sobre vicisitudes
de un corazón a campo abierto,
y siempre de cada verte la confidencia,
sobre sensaciones difusas que el amor agiganta.
Te quiero va creando el collar de perlas,
expuesta bajo el cristal se atisba
su palabra, la imagen transparente
que a tu mirada proyecta. Y así
agoniza su voz perdida, su ambular
solitario. Tú acaricias lo no revelado,
y arrancando pétalos te preguntas soy
a solas. Eres tú, te digo sin pensarlo.
Rompo la piedra, y la verdad sangra.
Hacia tus ojos enciendo lo inanimado,
y uno a uno vuela a ti es lo que siento.
Hablar descorre la cortina, nuestro tiempo
vive ya su juventud.



IV

El amor viene con manos azules
y miradas blancas. Nítido,
en su aparente sinsentido. No martillea
placeres, y sí pasiones de volver a ser.
El amor escribe ahora páginas y páginas
y te ofrece cada rosa roja. Es de ti
cada imagen pintada, solo de ti cada trazo
de luz. Tus dudas viven su textura,
los momentos tienen borrones y chasquidos,
pero prevalece la esencia en cada firme resurgir
de los adentros. Andar indeciso, y la virgen
de plata, amor en el filo del deseo
y la amargura, pero amor que ya sabe
de abrazos y besos. Un antes y un después
de la soledad atada, un nuevo aire entre las flores
y las cumbres, un delegar al destino
con acordes de tú y yo. Abrazos y besos
de segunda vez, naciendo de vez primera.
Nada es lo mismo en nuestro vivir
de sombra, todo sabe a día,
a noche soleada. Todo, de la base
de siempre a los piélagos diamantinos.
Toma cuerpo la hora de esperar
si en su ajuar está ya por siempre
un amor tan verdadero.
Te quiero, te echo de menos,
te necesito, es lenguaje de ojos
por paraísos del palidecer. Descalzas


promesas por seguir viviendo.

domingo, 19 de octubre de 2014

OTRO INSTANTE

(Imagen de la red)


















Otra vez arde la sangre

e impera la sonrisa.



Otra vez mastica la impotencia

los verdores de la piedra.



Otra vez, del sentir transparente

el agua sobre la arena.



Otra vez palacios de silencio,

mañanas en azul.



Otra vez puente, otra vez fuente,

otra vez estanque en otoño.



Otra vez salpicado de pájaros, otra vez

un te quiero que se mira

en el espejo, una, y otra,

y otra vez,


si su sombra cae rendida.

martes, 14 de octubre de 2014

IM/PACIENCIA

(Imagen de la red)


















Impaciente está

la herida desnuda.



Agoniza su desdicha,

e incumple poco a poco

protocolos de ceniza.



Quisiera está

en los giros del instante,

en el camino borrado

noche a noche, en

ese pulso sin dondes de afuera.



Hundido está el azul

en los besos que abrigan.



Hay mañana en lo oscuro,

si su lejos no espera

un nombre cualquiera.




miércoles, 8 de octubre de 2014

LO QUE SERÁ

(Imagen de la red)


















Lo que será

camina en un tiempo del instante.

No le basta cada vez, o sí,

por pasos que no cesan. Lo que

será, si es, irá de haber sido.

Sobrevive

en maneras de hablar, por distancias

que comparten sacrificios. Lo que será

existe y no existe, construye, y no,

cielos que transpiran. Se parece

a un corazón que dice y una buena

cabeza que no se gasta. Lo

que será florece sin la lluvia,

si en secreto dibuja esperanza. Tiene

momentos de zozobra, pero raíces

de amor de para siempre. Lo que será

tiene llave, y buena espera que nada

abre. Lo que será abriga


cumbres y abismos del cuando.