Vacio y caluroso,más bien infernal, se presentará para los de siempre el próximo verano. Más de veinte años lleva mi mujer jugando los mismos números de la Primitiva.Te prometo que si me toca algún día, te encargaré que me construyas una casa con chimenea como esas que nos enseñas.Un abrazo
Hola Juan. Pues yo también juego a la primitiva y como me toque a mí cuelgo la paleta, no, creo que no, me gusta, como escribir, y las cosas no se abandonan así como así. El dinero nunca es, pero en ciertas cosas es lo de menos. En el otro barrio no nos sirve porque nos van a echar sin un euro y de una patada en el culo. Lo que se hace y a gusto es lo que más cuenta. Yo lo veo así, aunque pueda parecer equivocado.
Un abrazo amigo Juan pd.- Te tomo la palabra. El trabajo es trabajo, aquí y en la china
Has dado en la diana, Antonio. El futuro próximo parece tocar a esa puerta, y los bolsillos no andarán muy sobrados. La fe mueve montañas, que dijo uno en una infinita llanura.
Vacio y caluroso,más bien infernal, se presentará para los de siempre el próximo verano.
ResponderEliminarMás de veinte años lleva mi mujer jugando los mismos números de la Primitiva.Te prometo que si me toca algún día, te encargaré que me construyas una casa con chimenea como esas que nos enseñas.Un abrazo
Un bolsillo vacío es un equitativo a un parado en la puerta del Inem...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Hola Juan. Pues yo también juego a la primitiva y como me toque a mí cuelgo la paleta, no, creo que no, me gusta, como escribir, y las cosas no se abandonan así como así. El dinero nunca es, pero en ciertas cosas es lo de menos. En el otro barrio no nos sirve porque nos van a echar sin un euro y de una patada en el culo. Lo que se hace y a gusto es lo que más cuenta. Yo lo veo así, aunque pueda parecer equivocado.
ResponderEliminarUn abrazo amigo Juan
pd.- Te tomo la palabra. El trabajo es trabajo, aquí y en la china
Has dado en la diana, Antonio. El futuro próximo parece tocar a esa puerta, y los bolsillos no andarán muy sobrados. La fe mueve montañas, que dijo uno en una infinita llanura.
ResponderEliminarUn abrazo